Me considero un mal hijo

Mi pensamiento ha cambiado y de hecho los años que tengo; que por cierto son afligidos y dolientes, me sirven para recordar mi mejor etapa, que hoy atravieso con un anhelo colosal, de poder refugiarme en ella para siempre, pero me duele aún mas, poder saber, que jamás regresará el tiempo para cambiar mi manera de pensar y de hacer las cosas.

Ya no soy el mismo niño de antes, el que le tiraba la comida a mamá, por que me parecìa maluca y de mal gusto. El mismo que criticaba los regalos que me obsequiaba en navidad y se los tiraba en la cara por que me fijaba su color y forma, lo que hacía que me parecieran ridículos. Ya no soy el mismo grosero que la insultaba cuantas veces me daba en gana por que me decía que mantuviera con el come libros, en vez de dejarme hacer burradas con el patán del salón. Si ese mismo que la gritaba y le hacía sacar unas cuántas lágrimas cuándo me mandaba hacer algo, y yo salía corriendo para no obedecer. Quizás ahora no tengo la misma posibilidad de engañar a mamá diciéndole lo contrario del significado de las notas. ¡Estas era las que yo le decía!

Estúpido: qué quería decir Excelente, que en promedio de uno a cinco era la de mayor puntuación y equivalía “cinco”.

Sorombatico: pero su verdadero significado era sobresaliente, la nota que a muchos les dolía sacar; por no ser la que verdaderamente querían, la misma que yo siempre soñé pero que nunca logré obtener, su puntuación era “cuatro”

Animal: la nota mediocre con la que se pasaba; como pasa por debajo de un gallinero. Pero sin lugar a dudas para mi era como llegar al paraíso; su significado era Aceptable; sin embargo jamás logré tener un tres en mi cuaderno.

Inteligente.: Esta nota era un poco tonto que existiera, pues la única diferencia a “D” era que su valor era un poco mas alto, pero aún así ambas valían lo mismo por que con ninguna se pasaba. Su valor era “dos” y su significado Insuficiente.

Demasiado inteligente: Esta nota hacía llorar a mis amigos por sacarla. Ellos temían que sus papás los maltrataran por perder el periodo, sin embargo yo gozaba por que con ella lograba convencer a mi mamá de darme un buen regalo. Su significado es deficiente y su valor es uno y es la nota más baja y vergonzosa que existe.

Me aprovechaba por su dificultad de entendimiento, y me burlaba de ella cuanto mas pudiera, al saber que al otro día aparecía con un gran regalo, felicitándome, por haberme sacado en todas las materias (D). Al final del año ella podía observar como decía claramente en el boletín que había perdido el año, yo la convencía con un buen parlamento y le decía que los profesores me tenían rabia, y ella de inmediato hacía los trámites para colocarme en otro colegio. La creía tan ilusa que hasta en eso me aprovechaba de ella.

Mamá le dio una trombosis por una rabia que yo le hice dar. Desde ese día todo cambió, no pudo volver a trabajar; a esto se añadió que en navidad no volviera a recibir ni un regalo, ¡ni el más barato!. Ya no podía darse el gusto de pagarme un colegio bueno, ni tampoco uno malo, los cinco años que había hecho perder a mamá; ahora los anhelaba, pues me tocó que salirme del colegio, además la ficha de seguimiento la tenía demasiado llena y no me recibían en ningún colegio gratuito. A pesar de que mi mamá estaba enferma yo la seguía gritando y diciéndole que por culpa de ella, no podía estudiar y estaba sufriendo tanto.

El tiempo pasó y mamá murió, ahora estoy anciano y puedo deducir que gracias a mi estupidez y desobediencia logré que el tiempo me diera la vuelta y la ley de compensación que ya estoy seguro que existe, pudiera mostrarme que Mamá era la mujer mas linda y maravillosa que existía sobre lo ya existente, pero era tonto pensarlo; cuando ya había cometido los errores y sobre todo cuando el dolor me agonizaba y maltrataba fijamente.

Hoy me encuentro en un lugar para nosotros los viejitos. Sin estudio no podía conseguir un trabajo bueno, entonces tuve que conformarme con un puesto para barrer las calles, con eso, pude sostener la muchacha que me conseguí y a los hijos que tuve con ella, los mismos que me trajeron aquí,  no me aguantaban y además les parecía una mesa vieja con solo tres patas y sin ningún uso.

Tengo una enfermedad Terminal y quizá dentro de unos pocos meses moriré, pero creo que es lo mejor que me puede pasar, para apagar el ramalazo que atraviesa el corazón viejo y amargado que tengo, y hoy sin lugar a dudas, puedo manifestar que el dicho tonto “todo mal hijo, le va mal en la vida” se ha convertido para mi la rutina que me tiene atrapado, y créanlas; no tengo mas llanto para rogarle a mamá que está en el cielo que me perdone, que aún con mi edad logré sacar este escrito para que en algún hijo lo tome como una oportunidad para su vida.    

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