Qué exquisitez, qué pureza de venganza…

Qué venganza tan pulida, elegante y perversa.

Qué exquisitez, qué pureza de venganza…

 

 

Dicen que en alguna región alejada de Africa existe un brebaje popular que se llama “magún ujujuy”  que inicialmente tiene un efecto como relajante, pero que tiene algunas restricciones, según los conocedores.    Cuentan que no se puede hacer el amor durante las siguientes 48 horas de haber ingerido esta pócima, porque se corre el riesgo de quedar pegados.

 

Pues bien, la noticia es que un señor se dio cuenta de que su esposa tenía un amante y se enteró del día, el lugar y la hora de la cita furtiva.  Entonces, ni corto ni perezoso, este hombre dio a beber a su mujer, sin que esta lo supiera obviamente,  una dosis del “magún ujujuy” poco antes de que ella saliera de su casa a cumplir con su cita clandestina.

 

 

Al salir su esposa a tener su encuentro amoroso, poco después salió el esposo para un lugar cercano al lugar donde estaba su mujer con el otro, desde donde pudo observar, en escena, al personal paramédico sacando a dos personas pegadas para trasladarlas de urgencias al hospital…

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