Reminiscencias de Chipaque

 

El Río Quente

A los estudiantes internos del Pío X les causaba risa oír hablar del  río Quente y el río Chinará; en el inmenso llano de sus amores llaman río a unas enormes corrientes de agua de treinta o más metros de anchas que se desbordan en invierno y anegan kilómetros cuadrados. Los dos ríos de Chipaque en su mente no llegaban ni a la categoría de chorros. A nosotros, niños pueblerinos que nunca salíamos a la capital y menos a los llanos eso nos sonaba a desprecio; el río Quente tenía unos pequeños pozos donde retozábamos a escondidas de nuestras progenitoras en largas tardes sabatinas. Recuerdo un paseo que hicimos todos los cursos de la escuela municipal, a un punto más allá de la vereda de los Dolores, donde se encuentran y unen los ríos Quente y Chinará, formando el río Une……me pareció esto ese día un espectáculo portentoso y espectacular y por ambos ríos, sobre todo por el Chinará bajaba  un caudal de agua más o menos voluminoso, el río Quente tal vez era una quebrada algo grande, y en esa unión el ruido del agua era ensordecedor….algunas veces volví luego a admirar ese paisaje tan natural y propio que me maravilló en esos tiempos y que hoy me gustaría volver a ver, aunque sé que encontraré salvo en invierno, todo reducido a la unión de dos quebraditas,  con muy escaso flujo de agua, dada la degradación ambiental con que el hombre, por descuido ha reducido hoy nuestro eco-sistema.

No sé si los lectores, o algún paisano recuerde una cascada-pared ancha por donde se despeñaba el agua del río Quente, bajando por el boquerón y hacia la parte de arriba del pueblo…..en alguna escapada que me hice en solitario bordeando río arriba, me encontré con esta sorpresa de la cascada de quien nadie me había hablado….puede no ser gran cosa, pero en mi fantasía infantil de ese entonces se me hizo grande y majestuosa.

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