Reminiscencias de Chipaque

 

Los juguetes de nuestra infancia

El aro, las bolas de cristal, los zumbadores (burriones en colombiano), las cometas, caballos de palo, los carros de madera para las carreras, la coca (la de “embocholar” o enchocolar una bola de madera con un hueco unida por una piola a un palo sostenido en la mano) de fabricación artesanal made in Chiquinquirá.  El trompo….éste era a veces un juego cruel para el perdedor, pues tenía que terminar exponiendo sin excusas su trompo o alguno que tenía como plan B denominado cachuro, a una estocada de triunfo(los quecos o secos) que consistía en ensartar el trompo perdedor en el herrón-hacha de un trompo del ganador que  acometía el remate de su triunfo con cierta morbosa y placentera sevicia,  y que siempre tenían todos los jugadores preparado especialmente para el caso, o si no….más cruel para el perdedor era ver su trompo vuelto leña al dejarle caer encima el ganador la piedra más grande que encontraba…total, ese era el reglamento, y  con uno u otro sistema el trompo de marras quedaba vuelto astillas.… De verdad nuestra infancia no tuvo muchas distracciones. Aparte de los juguetes nombrados sólo teníamos nuestra imaginación.

No crean muchachos que nos aburríamos, para nada, jugábamos todo el tiempo que teníamos disponible y gozábamos con lo que teníamos a nuestra disposición. Muy pocos tuvimos triciclo y como el pueblo es tan quebrado era un juguete que uno usaba en el patio de la casa. En navidad llegaban los carritos de lata y esos si los sacábamos arrastrados con una pita pero no eran de nuestras preferencias.

Comentar