Sacrificio por Amistad


Pocos días después, una comisión de la Cruz Roja Internacional visitó a mi madre.
- Señora. La situación en Nicaragua está a punto de estallar. Si un día usted regresa del trabajo y no encuentra a sus hijos, puede buscarlos en Suiza, Suecia o cualquiera de los países neutrales. - Dijeron en tono oficial y se fueron sin más.

Dos semanas más tarde, estábamos en Colombia, la tierra de mi padrastro. Como llegamos en agosto, no podía entrar a estudiar, así que me la pasaba la mayor parte del día pegado al televisor. Así mejoraba mi español y de paso mataba el tiempo. En ese momento estaban pasando las noticias internacionales. La presentadora narraba con una voz desprovista de toda emoción:
- …Y en noticias internacionales, en Nicaragua, el ingeniero Benjamin Linder fue asesinado después de ser torturado por los contras nicaragüenses. El ingeniero Linder estaba trabajando...
El resto de la noticia no la escuché. Corrí a la cocina con el corazón en puño. Mi madre estaba preparando la cena y lo único que pude decir fue:
- Mamá, mataron a Benjamin.
Ella no me creyó. Se negó a creerlo. Pero un par de días después, llegaba una carta de Nicaragua, donde los amigos de mi madre confirmaban la triste noticia. Lo habían capturado los contras tan sólo dos días después de nuestra salida, en la obra que tenía que supervisar mi madre. Lo torturaron, le cortaron los genitales, le quemaron la piel y después lo asesinaron.

Fue la primera vez que vi a mi madre llorar.


Abril de 2004

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