Mágica Combinación

Fuimos a la Opera. El tenía dos entradas y me sorprendió agradablemente invitándome a ir con el. Tendría que contar un par de mentirijillas en casa, pero... ¡qué más daba! Estaba coladita por el de una forma que jamas imagine podría estarlo. La combinación de estar con el y estar en la Opera era un sueño, una quimera convertida en realidad. Me gasté una pequeña fortuna en un vestido apropiado. Algo sencillo, elegante y negro. Con el vestido puesto yo podría ser lo que se me antojara y, por una noche, deseaba ser la cenicienta en el baile. Una buena amiga me preparó la coartada. Estaría con ella "teóricamente"...

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Mecanógrafa de Altos Vuelos

Sentada frente a la maquina de escribir, Regina se dedicaba a aporrear las teclas, con cara de aburrimiento. Reviso rápidamente el montoncito de documentos por mecanografiar pendientes, dejando escapar un suspiro de resignación. Se miro los dedos pensando que, por lo menos, tanto teclearle servía de entrenamiento. Para que, era difícil de decir, pues no estaba planeando dedicarse a las artes marciales y a romper ladrillos con los dedos. Pero era un alivio que, al...

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La Víctima

Estaba anocheciendo, y las alargadas sombras de los robles que nos rodeaban caían sobre nosotros como si quieran engullirnos. El sendero por el que caminábamos estaba cubierto de hojas secas que crujían a medida que íbamos avanzando. Él caminaba delante, con las manos cruzadas a su espalda. Andaba con seguridad. Parecía saber exactamente hacia donde nos dirigíamos. Le deje que eligiera el lugar. Que menos podía hacer yo. Parecía...

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Miseria

Las gotas de rocío inundaban la fresca mañana. El sol recién nacido, comenzaba tímidamente a entibiar la tierra. Ésta exhalaba suspiros intermitentes en forma de vapor que ascendían, tímidas y solemnes, hacia las inmensidades, confundiéndose con el cielo que descorría poco a poco el velo de la noche, que huía de la luz.La explosión de vida pugnaba por escabullirse por las tablas mal unidas de la habitación...

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Escape

El hombre sostenía su cabeza entre las manos vacías. Lágrimas empañaban sus ojos y caían al tosco y sucio piso de la prisión. La humedad acentuaba el olor a orines y defecaciones, que llenaba la habitación y amenazaba con asfixiarlo.El estómago contraído de hambre y dolor. Los codos en las rodillas y el alma junto a los excrementos esparcidos. Se sintió inundado de lo que le rodeaba, sintió como por cada uno de...

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Mar Afuera

El fuego parecía bailar al son de la brisa que corría desde el mar. Lo hipnotizaba. Lo incitaba a hundir sus manos en él, a acariciar sus llamas devoradoras y dejarse consumir hasta los huesos. Nostalgias. Penas. Dolor.Puso su cabeza entre las manos y gritó. Gritó como un loco. Gritó hasta que su garganta se negó a emitir un sonido más. Se sentía afiebrado y viejo. Su espíritu estaba curtido por los recuerdos, los que...

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Vía Mortis

Domingo de Ramos, 1992.Esta mañana he llegado a Casablanca. Nada parece quedar de aquella ciudad que Bogart convirtiera en leyenda, de aquella ciudad que me hacía buscar un piano y quizás un pianista negro en cada uno de los cafés, salones o tugurios que aparecían a mi paso. Supongo que en este mundo donde todo se compra o se vende, lo único sincero que nos quede sea la muerte, aunque ése, quizá, tampoco sea un lugar seguro; o si no que...

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Ausencia

Afuera llueve torrencialmente y las gotas ruedan por el frío cristal que me separa de ella. La lluvia que se lo lleva todo, está limpiando las calles de todo lo que la viste, pero no llega a mi.Arrecia, silba y se enfurece contra todos los obstáculos que no puede arrastrar y va dejando una estela de limpio en el duro asfalto. Es entonces cuando el deseo de tenerte se hace fuerte, cuando oírte es una necesidad de aplacar el alma, cuando el sonido del silencio, que...

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La Soledad

(Cuando tú no estás) La soledad es cuando uno oye mejor el sonido del reloj que llevamos por dentro y se asombra de que siempre esté adelantado. Al menos el mío. La soledad viene a mi sólo cuando tú no estás, porque entonces es más fuerte. La presiento exactamente en el momento en que entra, sin tocar puertas o ventanas, y se sienta en el sillón de los cuentos de nunca acabar. Dicen que el oído es el órgano de...

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