Desvaneciendo la espera

Era mi trinchera, una barricada torpemente improvisada de ramas muertas y un montón informe de hojas secas. Contemplaba el suelo a la redonda del parque, alfombrado suavemente con el cambio de temporada. Frente a mí, un árbol se despellejaba, levantando sin igual hojarasca sobre sus gruesas raíces. Al fondo, una manada de rapaces luchando por el control a pie, de una bola medio desinflada. Un poco más allá, una pareja de viejos sosteniéndose entre sí, ayudados por un juego de bastones. A la esquina izquierda, dos tórtolos combatiendo entre caricias prohibidas a plena luz del día.Tres horas en aquel lugar, venerando su ausencia, no le hacían peso a los cuatro...

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La Redención de la Mujer Pública

Me acompañaban esa tare, una camisa manga larga, un blue jean medio desteñido, unas zapatillas sucias y un filoso machete amarrado al cinto. Caminaba a solas por una avenida de extraños que contemplaban atónitos mi sigiloso andar. Levantando charcos de agua sucia y lodo a cada paso, caminé entre ojos que no hacían mayor labor que la de confundirme. Metí las manos dentro de los bolsillos, el frío había aumentado considerablemente...

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Beatriz

Lo recuerdo perfectamente. Fue un Jueves por la noche. Mi mujer se había ido a una recuerdo perfectamente. Fue un Jueves por la noche. Mi mujer se había ido a una cena de empresa y David, mi hijo de seis años, dormía plácidamente desde hacía un buen rato. Era una de esas noches tediosas en que la imaginación no hace acto de presencia. Donde todo transcurre con la monotonía habitual y a uno no se le ocurre otra cosa sino aterrizar en su...

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¡Dame ese 9!

Atravesar a pie la Quinta Avenida en el corazón de Manhattan, Nueva York, puede llegar a convertirse en esa aventura que uno siempre anda buscando o, a lo peor, volverse la experiencia más confusa y esperpéntica que jamás te ocurra en este conglomerado de pasiones que se ha dado en llamar vida.Al menos eso pensé yo el día que pisé por primera vez la ‘Gran Manzana’, con ese inequívoco aire de turista timorato, disfrutando de...

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Mágica Combinación

Fuimos a la Opera. El tenía dos entradas y me sorprendió agradablemente invitándome a ir con el. Tendría que contar un par de mentirijillas en casa, pero... ¡qué más daba! Estaba coladita por el de una forma que jamas imagine podría estarlo. La combinación de estar con el y estar en la Opera era un sueño, una quimera convertida en realidad. Me gasté una pequeña fortuna en un vestido apropiado. Algo sencillo...

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Mecanógrafa de Altos Vuelos

Sentada frente a la maquina de escribir, Regina se dedicaba a aporrear las teclas, con cara de aburrimiento. Reviso rápidamente el montoncito de documentos por mecanografiar pendientes, dejando escapar un suspiro de resignación. Se miro los dedos pensando que, por lo menos, tanto teclearle servía de entrenamiento. Para que, era difícil de decir, pues no estaba planeando dedicarse a las artes marciales y a romper ladrillos con los dedos. Pero era un alivio que, al...

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La Víctima

Estaba anocheciendo, y las alargadas sombras de los robles que nos rodeaban caían sobre nosotros como si quieran engullirnos. El sendero por el que caminábamos estaba cubierto de hojas secas que crujían a medida que íbamos avanzando. Él caminaba delante, con las manos cruzadas a su espalda. Andaba con seguridad. Parecía saber exactamente hacia donde nos dirigíamos. Le deje que eligiera el lugar. Que menos podía hacer yo. Parecía...

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Miseria

Las gotas de rocío inundaban la fresca mañana. El sol recién nacido, comenzaba tímidamente a entibiar la tierra. Ésta exhalaba suspiros intermitentes en forma de vapor que ascendían, tímidas y solemnes, hacia las inmensidades, confundiéndose con el cielo que descorría poco a poco el velo de la noche, que huía de la luz.La explosión de vida pugnaba por escabullirse por las tablas mal unidas de la habitación...

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Escape

El hombre sostenía su cabeza entre las manos vacías. Lágrimas empañaban sus ojos y caían al tosco y sucio piso de la prisión. La humedad acentuaba el olor a orines y defecaciones, que llenaba la habitación y amenazaba con asfixiarlo.El estómago contraído de hambre y dolor. Los codos en las rodillas y el alma junto a los excrementos esparcidos. Se sintió inundado de lo que le rodeaba, sintió como por cada uno de...

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