Cosmonauta

Hoy como nunca me desperté pensando en miles de cosas que no tenían nada que ver con nada, como estas palabras que quiero expresar para sacármelas finalmente de la cabeza y que sean parte de la tuya, hace muchos años que estoy acá, y cada vez estoy teniendo sueños más reales y lógicos, es impresionante, a veces me da miedo pensar en que el verdadero sueño sea este, vivir una mentira destroza el alma de cualquier hombre, como cuando un hombre se entera que su mujer le es infiel, como cuando un niño se entera que es adoptado, como cuando te das cuenta que dios no existe, ¿como cuando despiertas?

Tengo que salir de acá – fue lo primero que pensé en la mañana

Anoche Salí a ver las estrellas desde el campo que no está muy lejos de acá, tome mi bicicleta y Salí hacia la ruta, pedaleando solo por la ruta las estrellas iluminaban mi camino, es lo mejor desde que vivo acá, el cielo a la noche, mi cielo. Veinte minutos después llego, es un campo que tiene una especie de colina en la que es ideal acostarse a pensar en nada, paso por debajo del alambre de púas con cuidado y lentamente voy a la colina, llego a la cima que realmente no se podría llamar cima, me miro al cielo, es impresionante, desde la ciudad no se puede ver todo esto, me encanta, la luna es gigante, es como tenerla más cerca, las estrellas son millones, forman como una especie de ruta galáctica, tienen formas, son tantas que parecen nubes con distintas formas, no pasa un solo auto por la ruta, las luces se ven a lo lejos, el viento es cálido me recuesto en el verde pasto de la colina, me descalzo y me recuesto a ver el cielo, mejor dicho el espacio, por qué es eso, es un portal al espacio, ahí es donde me gustaría estar, surcando el espacio, perdiéndome en la galaxia, fascinado con cada estrella, conociendo cada camino, disfrutando cada segundo, admirando el momento, si definitivamente es ahí donde quiero estar.

Prendo un cigarrillo y recostado escucho un perro que se lo ve a lo lejos muy contento, parece estar esperando a alguien ya que mira hacia atrás como a la expectativa, de repente el perro sigue su camino como alegremente jugueteando parece estar atrapando mariposas, solo salta y corre como si hubiera alguien ahí, me recuesto nuevamente y logro ver todo tipo de constelaciones y estrellas que se movían de un lado a otro, es sorprendente, es maravilloso, es mi cielo.

Estaba viajando por el cosmos cuando siento que alguien me toca la pierna, cuando me levanto a ver quién era se trataba de canino que jugando había llegado hasta mí, es un labrador dorado, limpio pelo brillante, hermoso espécimen de animal, lo acaricio y rápidamente su cabeza busca la mía para lamberme la cara, es muy amistoso y animado, me simpatiza, pone una de sus patas en mi pecho y se recuesta sobre mi jadeando, lo dejo que descanse, al fin y al cabo me hacía falta un poco de compañía, aparte el cielo es genial, como para disfrutarlo de a dos.

Vuelvo a mi viaje espacial, no conozco mucho de astronomía, pero no importa, lo único que hace falta son dos ojos, dos ojos y dejar viajar a tu imaginación, estaba justo por llegar a la tercera luna de marte cuando escucho unos gritos:

- ¡Demian!, ¡¡Demian!!

El labrador inmediatamente levanto la cabeza y sus orejas, se sentó en dos patas mirando hacia debajo de la colina, yo también me senté e hice exactamente lo mismo, ahí estábamos los dos como buscando a nuestra dueña, y justamente se trataba de eso, el perro comienza a ladrar a ver a una joven mujer que cruzaba el campo gritando, al parecer su nombre, la joven se da vuelta, nos ve y se dirige hacia donde estábamos, el perro insólitamente no sale corriendo tras su aparentemente dueña, si no que se queda a mi lado ladrando, como llamándola para que se acerque, cosa que de a poco ella iba haciendo, mientras venia las luces del cielo la alumbraban más, tenía un short pequeño de jean que usan las mujeres en estos días, una musculosa verde, de pelo castaño claro y delgada, no era realmente mi tipo pero me llamaba poderosamente la atención, de a poco fue subiendo la “colina” hasta que llego a nosotros, se encontró con la imagen de su perro a mi lado ladrando y mi mano sobre la cabeza del mismo acariciándolo, los dos sentados, como sincronizados mirándola aparecer lentamente de cabeza a pies, finalmente sube y dice

- Al fin te encontré ¿donde te habías metido!?

No sé por qué pero supuse que no me hablaba a mi

- Me di vuelta y no estabas más ¡sos un loco!

Le decía a su perro mientras movía la cola, y pasaba su mano sobre su cabeza, la pude ver bien estaba prácticamente a mi lado, ignorándome, feliz de haber encontrado a su perro, tenía ojos color miel, era de piel blanca y pelo lacio, era de baja estatura, sus labios eran perfectos, se da vuelta me mira y me dice

-No te estaba molestando ¿no?

- No, no, para nada es muy amigable y me gustan mucho los perros – le digo medio en shock con mi mejor cara de idiota

- ¿Qué haces acá solo en el medio del campo a la noche?

- Estaba mirando el cielo, siempre fui un gran admirador de todo lo que tenga que ver con el espacio

- A ver, entonces enséñame las constelaciones que sabes

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