Día 1 - Obscuridad #Writelloween2018

Día 1 - Obscuridad

Writelloween 2018

 

Todo fue perfecto, fugaz me moví a hurtadillas tal ninja hacia mi cuarto sin que mi padre nada sospechase. ¿Qué hubiesen pensado todos si me perdía aquella película?, sería incapaz de resistir las acusaciones de cobardía por parte de mis compañeros. Cerré la puerta del cuarto con sumo cuidado, apagué la luz y me envolví bajo las sabanas. Sonreí por mi picardía, listo para entregarme al sueño. Sin embargo, un conocido sonido hizo que mis ojos se abrieran atentos ante la negrura. Alguien puso una llave en la puerta de la casa.

Los bruscos ronquidos de mi padre tronaban desde la otra punta, nadie más que él y yo contábamos con una. Agité mi mirada de forma azarosa, en vano ya que nada podía ser visto más que lo penumbroso. Lentamente, aunque ruidoso, la llave giró dentro de la cerradura. Mi corazón palpitaba desbocado mientras que mi cuerpo copiaba a una estatua, mi mente clamaba en la razón de la placidez del sueño que protegían los ronquidos del viejo, extrañado de lo que sucedía.

De forma tosca, la puerta de la casa se abrió. Jamás podría equivocarme en reconocer como ésta se traba siempre en el primer intento. Quería llorar, estallar en gritos para advertir a mi padre, pero sólo mis latidos corrían a tal ritmo.

Busqué con torpeza la pequeña botella de agua que siempre guardo bajo la cama, me destapé sin siquiera dejar que mis ojos pestañaran y me arrastré fuera de aquella seguridad. Sin poder ser evitado, la madera de la cama chilló, deteniéndome en el instante. Recé por que sólo yo fuera quien escuchó esto.

Alcé la mano frente a mi y caminé hasta chocar con la puerta. Ni siquiera con su sostén fui capaz de apaciguar el temblor de mis manos, bastante menor que el de mi cuerpo entero. Gélida era la briza que cruzaba bajo el umbral. Levanté la botella, listo ante cualquier cosa. Ningún sonido de pasos se filtraba del otro lado, sólo el insaciable ronquido y un extraño golpe de dudosa procedencia que de vez en vez sonaba.

Acerqué el oído a la puerta y bajé el brazo con mi precaria arma, debido al temblor me era imposible mantener ambas posturas. Nada cambiaba, ni yo mismo sabría indicar cuánto pasé allí, estático. Dudoso, busqué el interruptor de la luz, mi dedo hundió tan lentamente el botón que no llegaba a activarse. ¿Y si venían a por mí tras prenderla? ¿Llegaría al menos a gritar? Respiré con profundidad y la encendí. La luz avasalló la negrura; mis ojos volvieron a servir. Preparado, levanté mi botella y abrí la puerta.

Para mi sorpresa y alivio no había nadie. Recorrí todo, de punta a punta. La puerta estaba cerrada con llave, como si nada hubiera ocurrido. Atribuí lo sucedido a la película y mi fugaz imaginación antes de regresar al cuarto. Sin hacer ruido, apagué la luz y me lancé de nuevo bajo las sábanas. Y entonces la puerta de mi cuarto se abrió.

 


 

El Writelloween es un evento entre escritores que nació para ser la contraparte para escritores del Inktober. Sin embargo, ha visto sus reglas modificadas con el tiempo por sus pocos participantes, llegando a distanciarse un poco de su contraparte.

Las reglas de este año son:

  1. Se debe escribir un relato por día. En caso de no llegar se pueden subir luego de ese día, siempre y cuando se logre completar el reto al final del mes.
  2. El relato debe contar con un máximo de 500 palabras.
  3. El relato se debe basar o tomar inspiración en una palabra dada por un tercero (participante o no). En caso de no contar con palabra, se puede llegar a autoasignar (pero es más provechoso lo primero).
  4. Este año no hay regla opcional.

Normalmente son compartidos en facebook con los hashtag #Writelloween y #Writelloween2018.

Comentar