EL VOCEADOR

Tomás, el voceador de periódicos, que se levanta al rayar el alba, es fuerte y sonrosado. Todas las mañanas cantando va por el sendero de árboles frutales, margaritas y alelíes. Deja el campo para ir a la ciudad a reanudar su trabajo cotidiano, que es vender periódicos; viste una chaqueta café, gorra azul y roja como la bandera de Quito. Comienza el voceo… ‘‘El Comercio ’’, ‘‘El Tiempo ’’, ‘‘El Hoy ’’... ‘‘El Comercio ’’, ‘‘El Tiempo ’’, ‘‘El Hoy ’’…Atraviesa las calles, se acerca a los vehículos, ofrece los periódicos y así pasan los días de Tomás entre periódicos bajo el brazo, mezclado en la calle entre la gente que va y viene, semáforos y carros. Unos se detienen por el periódico – dame El COMERCIO – piden unos, otros El Tiempo u Hoy… y el niño de doce años, de tez trigueña, ojos risueños y mirada profunda, corre, va y viene ofreciendo los periódicos que informan a los ciudadanos de lo que acontece cada día.

Tomás que sabe de su oficio ha aprendido a leer en la cara de la gente el impacto que les causa la noticia; asombro, alegría, expectación… él se entera de los acontecimientos a fuerza de oír los comentarios callejeros, sagas y paros de maestros; Tomás lo sabe todo, a causa del oficio el niño está enterado de preocupaciones adultas, que angustian el alma y entristece el semblante. Pero un día Tomás que no disfruta de vacaciones decidió que el fin de semana, sábado y domingo, después de vender los diarios, se iría muy lejos para olvidar por unas horas el ruido de la calle, semáforos, autos y buses para poder jugar con el agua, o cantar con las aves y soñar con la luna. Una vez en el campo durmió al aire libre y soñó ser marinero y aviador…como piloto abordó un avión, se elevó muy alto, rompiendo el viento como una gaviota blanca dueño del espacio que jugaba con las estrellas para alcanzar la luna. Pronto terminó este feliz fin de semana, volvió a su tarea cotidiana de vender los periódicos por la noche, de retorno a su hogar comentó con su madre el acontecer diario, sus pasados sueños y su cansancio. Se durmió hasta el nuevo día para volver con su canción El Comercio… El Tiempo… El Hoy…!!

 

DELIA ELOISA DOUSDEBES VEINTIMILLA

13/11/2018

 

Comentar