Modelo 96

Hace casi 4 años estoy trabajando en una importante empresa de gaseosas internacional, empecé como empleado en una de las máquinas de envasar , uno de las peores máquinas, además de hacer un ruido terrible tiene la dificultad de que tenes que estar de pie las ocho horas laborales, el descanso es de media hora, para que puedas comer algo y salir a fumar, luego nuevamente a la maldita máquina, eso fue cuando tenía 18 años, de a poco el encargado de nuestro sector fue viendo mi buen desempeño, mi facilidad para adaptarme y mi ganas de hacer horas extras, a pesar de lo duro que resulta, estaba feliz ya que el sueldo era bueno, no demasiado, más bien el sueldo era lo que valía mi trabajo, ni una moneda más ni una moneda menos, ya con mi propio dinero en bolsillo era feliz, por fin iba a poder cumplir mi sueño de tener un auto para mí solo.

Mi padre es un importante abogado, pero el insistió en que si quería tener mi propio auto que saliera a ganármelo por mí mismo, como había lo había hecho él y anteriormente mi abuelo. Su plan original era que siguiera estudiando alguna carrera y si lograba terminarla mi recompensa sería un auto a mi elección, no acepte ya que me domina naturalmente mi impaciencia y mi amistad con los libros es nula, yo soy más versátil experimentándolo que estudiándolo, me gusta probar intentar, además para cuando me reciba no voy a poder disfrutarlo tanto como planeo hacerlo ahora.

Luego del primer año me ascendieron a encargado de nuestro sector, cosa que no les cayó muy bien a mis compañeros debido a mi corta edad, había un tipo llamado Brian que había estado esperando por ese puesto durante años, pero al parecer mis números eran mejores así que, “suerte para la próxima”, al antiguo encargado de sector lo habían despedido por que se comenta que al parecer había estado robando mercadería para venderla por su cuenta, así que de un año al otro mis ingresos aumentaron considerablemente, para alguien de mi edad era como que la vida me sonriera, las cosas con mi novia estaban mejor que nunca, ella se llama Julie, es más grande que yo por dos años, está estudiando medicina en la facultad y estamos juntos hace tiempo.

Mi primera semana como encargado no fueron las mejores ya que la mayoría de los empleados que tengo a mi cargo son mayores que yo, así que no me tenían el respeto que merecían, decidí tomar la estrategia de despedir a uno de ellos al azar iba a poner en uso la primera dosis de autoridad que se me concedía, así que me decidí por Brian, en el fondo se lo merecía, nunca fue uno de los mejores trabajadores, trate de inventar algún motivo medio turbio para poder despedirlo, resulto bastante efectivo ya que de ahora en más me tienen mucho respeto, a veces hay que ser un poco duro pero vale la pena, nunca hay que dejar que te pasen por encima.

No me resulto exactamente como esperaba ya que el tipo me armo un escándalo terrible cuando le di la noticia, mi superior no tuvo problemas ya que por lo que me había dicho tenia plena confianza en mí, al parecer supe caerle muy bien. Mi superior es un hombre de cuarenta años, casi nunca se aparece por acá, así que me deja todo a cargo a mí, eso es bueno, me hace sentir valioso.

Hace unos días estaba en mi oficina eligiendo mi primer auto por internet, ya tenía el suficiente dinero como para poder sacar uno, tenía 22 años cumplidos así que lo podía poner a mi nombre, finalmente podía ser totalmente mío, me gustó mucho un Honda Accord sedan, modelo 96 lindísimo, full a 33$ mil, finalmente me podía dar el lujo, había un numero de Handy así que decidí llamar, el dueño me dijo que no tenía ninguna deuda y que se encontraba en perfecto estado , así que cuando Salí del trabajo esa misma tarde fui a ver al que sería mi primer auto.

Yo trabajo en la zona de Pompeya y para ver el auto tenía que viajar hasta congreso, me subí al colectivo y me puse los auriculares, iba a llegar muy tarde a casa pero no importaba, estaba por ver mi primer auto, mi segundo amor. Cuando llegue el dueño me esperaba en la puerta ya que habíamos fijado una hora que nos quede cómodos a los dos, era un tipo de cuarenta y pico de años, medio canoso, parecía un buen tipo, con respecto al coche, estaba espectacular, justo como me había dicho, arreglamos en que le daba un adelanto de 20$ mil y cuotas mensuales, los dos estuvimos de acuerdo, eso fue un martes, el viernes a la salida del trabajo lo pasaría a buscar.

Cuando estaba sentado en mi escritorio o parado vigilando mi sector sentía que las horas no pasaban más, la semana se tornó larguísima, yo solamente quería manejarlo, tenerlo, sentir que era mío después de tanto trabajo, ese coche me privo de darme muchos gustos, pero creo que va a valer la pena, las horas pasan lentamente y estoy más concentrado en donde salir el fin de semana que en hacer mi trabajo, tengo que dejar de pensar en ello.

Mis padres se van a poner contentos, Julie también, todavía no le dije nada a ninguno, solamente a mi padre para que me asesore en todo el tema financiero, pero le dije que me guarde el secreto, es un tipo macanudo, confió en él, bueno tengo que dejar de pensar en eso y seguir trabajando.

Lentamente llego el viernes, bien, hora de buscar mi auto, me subo al mismo colectivo que había viajado la última vez, el dueño me espera en la puerta de su casa, pero esta vez va a ser diferente ya que no voy a volver tarde a casa. .Le entrego el cheque en su mano y me entrega las llaves del auto, no puedo describir bien la sensación que sentí al ponerlo en marcha, es como un niño que abre un paquete gigante para navidad, pero con la diferencia de que lo había logrado todo por mí mismo y estaba muy orgulloso de eso, me despedí del ahora ex dueño de mi auto, y muy contento me dirigí hacia casa, quería ver la expresión de mi madre a verlo, apenas llegue lo subí a la vereda y toque bocina repetidas veces para que salga a verlo, no me voy a olvidar nunca su expresión cuando salió por la puerta, estaba tan orgullosa, feliz, me abrazo con su gran sonrisa, la lleve a hacer las compras y a dar unas vueltas por el barrio para que lo conozca mejor, como anda, tiene todo el confort, como anda.

Cuando volvemos a casa decido llamar a Julie para pasarla a buscar, me dice que no puede ya que tiene que estudiar para los parciales, le dije que se prepare por que mañana salíamos si o si, me contesto con un “puede ser” en un tono dudoso, corte y con una sonrisa de oreja a oreja, me acosté en mi cama, mañana seria sábado y tendría el día entero para disfrutar mi nuevo auto modelo 96.

Me despierto con la misma sonrisa con la que me acosté, desayuno, con mis padres, me lavo los dientes y salgo a la casa de Julie, se va a sorprender mucho cuando lo vea, cuando llego a Gral. Paz se me ocurre acelerar para ver cuánto aguanta, como anda, parece en el aire. Llego en menos de veinte minutos a la casa de Julie, por dentro pensé, que reconfortarle no tener que viajar cuarenta minutos hasta la casa de ella, nada podía arruinar mi día. Toco timbre en su casa, me atiende mi suegra, me dice que Julie estaba durmiendo, le digo que me acompañe hasta afuera que tenía “algo para mostrarle”, cuando lo vio también quedo muy impresionada, me felicito y me propuso tomar unos mates hasta que se levante Julie, ya que se había quedado hasta tarde estudiando, estuvimos charlando con mi suegra como media hora mientras tomábamos mate y mirábamos el noticiero, estaban dando una nota sobre, un accidente de tránsito en la zona de once, al parecer un auto había chocado contra un camión, así que había muchas demoras en la avenida Jujuy, mostraron levemente los cadáveres en el auto, iban viajando dos nenas junto a su madre, que al parecer no estaba prestando atención al volante cuando se metió debajo de un camión de dieciocho ruedas, mi suegra me ruega que nos cuidemos.

Finalmente baja Julie de su habitación, con cara de dormida, se sorprende de verme en su cocina con su madre, me pregunta que hacia tan temprano por esos lados, a lo que solo respondo “Veni quiero que veas algo” y la tome de la mano llevándola hacia fuera, cuando lo vio abrió los ojos grandes, brillaban, con su boca formo un pequeño círculo, me abrazo, me beso y me felicito, este auto es definitivamente lo mejor que me paso, va corriendo hacia su habitación para cambiarse, vamos de paseo por la ciudad de buenos aires, hoy la cuidad es nuestra, hoy soy el rey del asfalto.

Como era de esperarse tardo más de media hora en estar lista, cuando bajo por la escalera estaba hermosa, llamo por teléfono a su amiga para contarle las novedades, me pregunto si más tarde la podíamos pasar a buscar con cara de niña con juguete nuevo, yo le dije que sí, me encanta verla sonreír, tiene esa sonrisa que contagia que me hace feliz, que me atrapa. Está todo listo vamos, acelerador en su marcha, salimos para el lado del microcentro, de la ciudad, para ir a la costanera, hace mucho que no vamos, voy por Juan B Justo, Liam Gallagher nos cantaba desde los parlantes mientras viajábamos por la ancha avenida .

Some day you will find me
Caught beneath the landslide
In a champagne supernova in the sky

Some day you will find me
Caught beneath the landslide
In a champagne supernova
A champagne supernova in the sky

Julie cantaba junto con él, yo estaba feliz, es increíble como algo tan simple como un auto te puede dar otro aspecto a tu vida, Julie me avisa que quería pasar por el abasto así que doblo en corrientes y me dirijo hacia allí, siempre le gusto el abasto, el sol estaba justo delante de mis ojos el día era precioso, eran las cuatro de la tarde y teníamos toda la noche por delante, la miraba a ella y me sentía simplemente bien, doblo a la izquierda en Bulnes la calle estaba desierta así que levante velocidad para jugarle una broma a Julie, ya que odia ir muy rápido se desespera, en la esquina de la calle Bulnes y Humahuaca sale una chica en moto de mi lado izquierdo que no me da tiempo a frenar, abrí los ojos muy grandes, pise el freno de golpe muy asustado, Julie grito muy fuerte, después lo único que recuerdo es que escuche un fuerte impacto y un golpe contra el parabrisas, la había chocado de costado, su cabeza había golpeado contra mi parabrisas y lo había estallado, la sangre cubría gran parte de mi capot la chica salió despedida a unos treinta metros, saque la cabeza por la ventanilla y la vi, la vi tirada… sin mover un solo músculo, en el medio de la calle, la moto estaba destrozada, me espanto mucho, los vecinos comenzaron a asomar, y lo único que atine a hacer fue pisar el acelerador y salir de ahí lo antes posible, no lo podía creer, Julie quería bajar, quería ayudarla, yo no la deje, me empezó a gritar, seguí mi camino rápidamente, se podía escuchar los gritos de los vecinos.

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