El derrumbe

Permanecía sentado en esa imponente y gran silla que ocupó durante años frente al escritorio de madera fina vencido por el gran peso, parecía ajeno e inmune a lo que sucedía a su alrededor, a lo lejos, se escuchaba el eco de las voces, lejanas todavía pero presentes. Su vista estaba perdida en el horizonte, antes, en ese punto se levantaba un muro repleto de títulos, reconocimientos y diplomas que ahora estaban dispersos y rotos junto a los escombros de la oficina desbaratada. A su derecha, debajo del gran archivero labrado en el que almacenaba concienzuda e impecablemente las carpetas con los documentos de cada nuevo negocio realizado se encontraba el cuerpo ensangrentado y sin vida...

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Trigal

El inicio de agosto anunció la primera cosecha y arrojó al mundo a Constantino. La tierra repleta del dorado de los trigales presumía su fertilidad por todo lo alto igual que Serapio, quien, orgulloso, salió de la habitación con su primogénito en brazos mostrándole a todos los presentes la delicada belleza de aquel pequeñito de piel rosada y tierna figura que dormía placenteramente después de la batalla librada para...

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La caja de Pandora

Esta historia me encanta, pero no me pongan cuidado por lo que digo al final, es sólo mi punto de vista. No los demoro más, la leyenda es como sigue. Prometeo, un buen muchacho, obediente y juicioso, convivía con Pandora, una chica linda y tonta (así me la imaginó pero ustedes pueden crear otra imagen) Pero también esta Epimeteo, hermano del primero y el polo contrario de su hermanito. Debo advertir que el mismo mito varía de ciudad en...

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Como empezó La Iliada

Me parece que estoy comenzando la MITOLOGÍA GRIEGA por el final. De pronto, si la idea resulta, ordenaré los artículos de manera más lógica, tal como aparece en los innumerables tratados de Mitología seria. Recuerden que esta va un poco en broma pero basada en la historia oficial. La manzana de la discordia La historia comienza con una rumba en el Olimpo. Zeus, el padre de casi todos los dioses, ya les hablaré de este señor, al...

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Mi media Luna

Gotas de lluvias, “sacuden los ventanales”, golpeando con suavidad sobre el techo de la casona antigua. Unas manos temblonas, intentan llevar a la boca su pipa, los dedos se deslizan sobre los vidrio para “delinear un corazón”, su mirada queda prendida allí; en las pasivas partículas que le evocan “aquél día”… su cuerpo agobiado por los años ¡se estremece!, sus ojos azules son invadidos por; chispas...

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¿Y tú lo sabes?

No podía ser. Era imposible. Por más que leyera y releyera la crónica del diario no acertaba a conseguir entenderla, era como si las letras se hubieran vuelto locas de repente. Algo como lo que debieron pensar en su momento, los primeros que vieron a un grupo de jóvenes bailar el twist. Peor aún,  porque supongo que ellos  estaban viendo algo nuevo, raro y un tanto “cargadito de maneras”. Pero sabían que era un baile. Lo...

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De nuevo, ¡lunes!

Lunes, hoy es lunes, otro lunes más, Dios mío, es que no se acabarán nunca los lunes. El hombre está cansado muy cansado. Las manos le duelen de tan apretadas que las ha mantenido durante las 8 malditas horas que ha durado la jornada laboral. .Durante las dos horas  que, por fuerza, ha pasado en el Metro, una por la mañana para llegar  al despacho de “Arquitectos Innovadores”, del que por cierto es socio,  y,  otra por la...

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Esperanza aplazada

El cristal en el ventanal del consultorio me devuelve el reflejo de mi propia imagen, miro ese rostro envejecido a fuerza de tanto estudiar, de noches interminables y desquiciantes en vela aprendiendo, repasando, tratando de comprender y de memorizar. Mi  vista vagabundea registrando los detalles de esta bata inmaculada, advirtiendo la delgadez de mi cuerpo, las manos  hábiles para explorar pero tan vacías de otras manos, de otro cuerpo, de otra alma… Dejo...

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El llamado de la selva

Como un pubis vegetal, un tramo de selva se enclava en medio del desierto arenoso y tórrido de la llanura africana. Cruzando los límites imprecisos y notorios, demarcados por el verdor de las plantas y las palmeras, se extiende el sol que hacia lo lejos, recalienta el paisaje sin sombras. En esta parte, donde el mismo sol se filtra entre el follaje de un claro abierto por la mano del hombre, una sucesión de chozas de barro y paja se alinean al costado de un camino liso...

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