Los doce trabajos de Hércules – Duodécimo trabajo

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Capturar en los infiernos a Cerbero

Cerbero era un enorme perro que cuidaba la entrada a los infiernos, era hermano de ORTO (en unas versiones aparece como ORTRO), el de Gerión, ¿recuerdan?, aquel tenía dos cabezas y este tres, hagan de cuenta el perro de la cámara secreta de Harry Potter, y para acabar de adornar el animalote en vez de cola tenía una serpiente, no dice si cascabel porque hasta chistoso sería que este monstruo sonara al caminar como un bebé con su sonajero, jeje. También se conoce como el Can Cerbero, término que adoptan algunos narradores de fútbol para referirse al arquero.

Para los griegos los infiernos recibían el nombre de HADES y el oficio del vigilante tricéfalo era que nadie saliera pero tampoco entrara. A este chandoso debía capturar Hércules y terminar con los doce trabajos. Viajó a Eleusis para ser instruido en los misterios para entrar y salir vivo del Hades y de paso limpiarse de la culpa por haber matado a sus hijos. Como ocurre con frecuencia en los mitos algunos dioses se compadecen del héroe de turno y esta vez fueron Atenea la diosa de la sabiduría y Hermes (Mercurio) el mensajero del Olimpo quienes convencieron a CARONTE, el barquero del infierno a que llevara a nuestro chico al otro lado de la laguna Estigia a cumplir su misión. Lo que ocurrió adentro tiene muchas VERSIONES contradictorias con peleas, flechazos, madrazos, cuchillo y todo lo que se puedan imaginar, como hay tantas versiones yo los dejo imaginar el asunto como una pelea bien hijuemadre en una discoteca oscura y con la música a todo volumen. Como puede suponerse Hércules logra su cometido, lleva al can a Euristeo y termina con sus trabajos.

El tipo descansó y yo también, a partir de la próxima lección me dedicaré a los dioses mayores con todos sus enredos amorosos, que abundaban en el Olimpo, sobre todo por parte de nuestro padre Zeus.

Edgar Tarazona Angel

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