¿Qué es Ser Psicoanalista?

Qué es Ser Psicoanalista?

 

 

Inspirado en el libro La Medicina Del Alma

 

Una de las comprobaciones más importantes de la ciencia moderna es la existencia de enfermedades del espíritu, llamadas vulgarmente problemas emocionales o complejos.
De esta manera se creo una profesión “sui generis”, esto es, diferente de las demás, dedicadas a un tipo de terapia sin medicamentos, algo un tanto abstracto, una medicina del alma. Ésta es la profesión del Psicoanalista.


Qué es un psicoanalista? Es un individuo que adquirió  profundos conocimientos sobre los motivos más íntimos del comportamiento humano y el mismo (esto es de gran importancia) se sometió a un análisis para resolver sus conflictos intrapsiquicos, solamente dentro de estas condiciones será posible alcanzar y ayudar a resolver la problemática de los otros.


Ayudar a resolver, y no el mismo resolver, porque, a semejanza con el remedio que hace el papel de coadyuvante en el restablecimiento físico, en psicoanálisis, es la palabra la responsable del mismo efecto.


No es el especialista quien cura, es el propio inconsciente que va poco a poco reaccionando a las interpretaciones del analista e, imperceptiblemente, corrigiendo su patología psíquica.


El psicoanalista puede ser un medico, un psicólogo, o una persona con formación universitaria, pero que tenga conocimientos profundos en psicopatología. Cualquier profesional que no satisfaga esa exigencia está condenado al fracaso.


Un hecho muy importante es que el pueblo tiende a ver en el psiquiatra al profesional encargado de la curación de  todos los males psíquicos, ignorando que  sin formación adecuada, él mismo es un lego como cualquier otro, cuando se trata de psicoanálisis. Él es experto en enfermedades mentales y males cerebrales, orgánicos y no en las neurosis, que son enfermedades espirituales, por lo tanto del alma.


Además, justamente en este campo es que al hombre se le exige de modo integral, o mejor, él debe poseer la capacidad de dedicarse  enteramente al estudio de una nueva ciencia que por estar en su inicio aun se presta para tantas  opiniones contradictorias y teorías. Él tiene que vivir solo en función de ese trabajo, en caso de que quiera tener éxito.


¿Qué es lo que esta ciencia esta descubriendo?


Quien lo inicio en el sentido estricto fue Sigmund Freud, quien permaneció más en el terreno específico de las neurosis. En sus escritos dejo entrever un desarrollo del psicoanálisis en otros sectores, en el campo de la educación, de las enfermedades mentales, etc. Pero solamente  con Franz Alexander, fundador del Instituto de Psicoanálisis de Chicago fue que el ingreso definitivamente en el dominio también de las otras enfermedades.


Alexander y sus colaboradores aportaron una valiosa  contribución a las siguientes enfermedades: en las enfermedades del aparato digestivo, en los trastornos respiratorios, cardiovasculares, metabólicos y endocrinos, articulares y esquelético musculares e inclusive en los accidentes personales.


De modo general existen tres grandes campos donde el psicoanálisis ingreso con éxito: en las neurosis, que es el hábitat específico, en las llamadas enfermedades psicosomáticas y en las psicosis.


Para comprender de modo más amplio el valor de estas investigaciones, es necesario adentrarse un poco en el dominio de lo abstracto, de la filosofía.


Existen en la mente del hombre moderno dos concepciones distintas: la primera creada por Platón, que afirma la existencia de dos elementos distintos en nuestra constitución, o sea,  un cuerpo más un alma. Como si fuesen dos entidades separadas y sin relación inmediata alguna. Esta concepción fue  aceptada en su forma más absoluta, hasta casi el inicio de la era moderna, cuando otros filósofos la combatieron, como  Tomas de Aquino, probando que era errónea y aceptando la orientación de Aristóteles.


Sin embargo el platonismo continua existiendo en la mente no solo de filósofos, sino de teólogos y científicos, que de todas maneras  pretenden volverlo viable.


En la Psicología Profunda tal influencia es notable, y ni Freud fue inmune, pues reiteradas veces hizo distinción entre lo orgánico y lo psíquico.

Comentar