Una mirada a "La piel del cielo" de Elena Poniatowska

Damos por sentado, que dejo, a los DIOSES del Olimpo de la literatura, su sitial de privilegio, alimentado a veces por la adulación y las profesiones de fe, de infalibilidad. Aquí se trata de una mirada, a una obra post-cataclismo de los consagrados, para bien o para mal, de quienes buscan o buscamos, nuestro sitio, bajo el nuevo sol de la literatura latinoamericana.

En este caso se trata de la obra [[La piel del Cielo]], de [[Elena Poniatowska]], ALFAGUARA, MÉXICO-2001, 473PP. Obra con la cual recibió un merecido premio en España.

Es la historia, que toma como pretexto, los avatares y búsquedas alucinadas de un astrónomo mexicano. Búsqueda de caminos diversos: el universo infinito, el análisis de la naturaleza, un escápelo profundo  a su país, las vivencias de los otros, su propia condición humana, los acertijos del amor de las mujeres.

Es una historia de Lorenzo de TENA, que tiene como telón de fondo, la vida de la aristocracia mexicana, y su acomodo incomodo, después del proceso de la revolución mexicana, y que atraviesa todas las postrimerías del siglo XX, con sus vicisitudes, de la irrupción de la mal llamada modernidad capitalista, con sus mitos  y sus profundas contradicciones, en el intento de configurar un nuevo país.

Es la historia de un camino incierto, no encontrado hasta ahora, y lleno de falsos espejismos, en una nación pletórica de  un pasado ancestral vivo, que ha resistido la transculturización del capital.

Según LORENZO DE TENA, seria apenas una luz que parpadea, en el basto universo infinito, y nuestras vidas serian apenas el vago registro de materia  viva incesantemente renovada, que vive y crece y se desarrolla y muere en un ciclo infinito de muerte y creación universal.

El había escuchado desde niño, a su madre, decir que la vida tendría un sentido, si nos conectáramos positivamente con el cosmos, y como partes de esa energía estelar, situáramos nuestro frágil paso por el tiempo.

En esa muestra descomunal de un universo sin bordes ni principio, es menester sellar nuestro testimonio, solo, que en el caso de LORENZO TENA, EL ESTUDIO Y OBSERVACIÓN, DEL UNIVERSO, como actividad cotidiana, le llevo a síntomas de neurosis, y de aislamiento del mundo en que vivía.

El hace suyo la búsqueda incesante, del FAUSTO de Goethe, para asomarse a los complejos enigmas de la vida y la muerte, apenas insinuados, e intenta correr el velo de misterios que yacen, en lo profundo del universo, que guardan a su vez  la clave para comprender nuestro propio misterio de vida.

Que se oculta pues detrás de la piel del cielo? es que hay otra piel, que envuelve, esta capa del universo que vemos y percibimos?

Tal vez se trata de infinitas capas, envueltas y enrolladlas como los pliegues infinitos de una cebolla, que se decapa.

Lorenzo descúbrela vida de los animales conectados, como parte de la vida global de la tierra, y de la vida del universo, y ese comportamiento alumbra nuestros propios comportamientos, en relación con los otros animales, en relación con nosotros como seres humanos, y nuestras típicas relaciones sociales, y a su vez, nuestras actitudes y comportamientos con relación a la naturaleza, a nuestra madre tierra.

Percibe que en las ciencias sociales, se oculta también el misterio, de nuestras relaciones como seres humanos, que los seres humanos  podemos construir y diseñar obras portentosas y maravillosas, y que al mismo tiempo, somos únicos en la ejecución de las mas bajas miserias.

En el caos del universo, subyace un orden tensionado, en perpetuo movimiento, y en equilibrio relativo, que en el plano de nuestras relaciones sociales, seria también como los desplazamientos de seres humanos como astros y estrellas en el universo, que se cruzan, interactúan, se iluminan, se oscurecen, chocan, se repelen, se atraen.

Es un mundo complejo y único, la lucha por la libertad mediada, por tantos atajos y espejismos, cunetas secretas o grandes y alucinantes avenidas.

El sino trágico de una sociedad, que amasa crecientes riquezas, y las concentra en unas pocas manos, y al mismo tiempo priva y condena a millones de seres humanos a la pobreza y la miseria absoluta..el hambre secular, el destierro, el exilio, la mordaza, la guerra, la cárcel o el cementerio.

Él puede percibirlo  y ordenarlo mentalmente através de ese eco sordo de las privaciones, y el universo sombrío de las carencias de millones de seres humanos, los sesgos desordenados de la vida de su padre, absorbido por una estela inaudita de brillantes y fugaces oropeles, el impacto de la autoridad femenina, los amigos  que se arrastran ante  la mesa del poder, los funcionarios corruptos y venales, el río vivo y revuelto de las aspiraciones indígenas postergadas, su genocidio, el rol fatídico de los traidores, sombras que se arrastran medrosas, abajo de la mesa, para tomar las sobras del banquete de los ricos y poderosos.

Como en el universo Lorenzo, descubre que aquí hay también  una enorme tensión contenida, tras de la cual, el camino hacia la libertad humana se esconde, y late apenas presentida, como un faro de luces regulares, nos indica su presencia, mas allá de la densa noche.

En esta encrucijada vital, se encarna la negación de la libertad que desea y quiere LORENZO TENA.

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