Premios y Servicios

Premios del Rincón
Ebooks

Secciones

Foro
Chat
Directorio

Entrar

Patrocinadores

La Pollera

Inicio arrow Publicaciones arrow Cuentos arrow El vacío de la muerte
El vacío de la muerte Imprimir E-Mail
(3 votos)
escrito por Liliana Varela   
domingo, 19 de agosto de 2007
Índice de artículos
El vacío de la muerte
Página 2
Página 3
Escuchar el artículo

Callé una fracción de segundo y pregunté


--¿ te han encontrado otros entonces?


--sí, muchos más de los que tu piensas  --aseveró—


--pero, no puede ser, nadie ha informado de...


--¡ que tontos son los mortales! –me interrumpió-- ¿es qué no conoces tu propia esencia humana?, aquellos que me reconocieron, me vieron apenas unos segundos como me viste tu: una bella y atractiva dama ó una dulce anciana ó un niño feliz ,de acuerdo obviamente a la edad del humano en cuestión; pero a los pocos segundos se dieron cuenta que no querían morir, que preferían el dolor y el sufrimiento y el seguir aferrados a lo único


conocido por ellos, aferrados a esa dolorosa vida; todo, todo antes que ir a un lugar desconocido del que no se puede volver jamás; todo antes que el miedo a la muerte; todo antes que el miedo a mi. Por lo cual instantáneamente la bella mujer, la amable anciana y el niño feliz , desaparecieron, quedando en su lugar el cadáver  putrefacto con su capa negra y su guadaña, el monstruo de los cuentos de terror, el fantasma del ser más diabólico y hasta el mismo Lucifer.


Como ves, el arrepentido jamás revelará su descubrimiento porque ello le podría significar el tener que enfrentarse a algo de lo cual ya ha huido en su previo encuentro. ¿entiendes ahora por qué nadie supo de mi en tanto tiempo?


--si, creo que sí entiendo...


--¿cómo me sigues viendo tu ?


La miré atentamente, luego de aquel relato debía ver con claridad y precisión en lo que me estaba adentrando.


--sigues siendo la misma bella mujer de antes. –aseguré—


--eso implica que debes sufrir mucho con tu pesada vida


--así es...¿y qué pasará entonces conmigo Muerte?. Llévame, haz un último trabajo, nadie lo sabrá, enviaré cartas a los demás diciendo que abandono la búsqueda y me voy a un lugar remoto del mundo para estar solo...


--¡ que egoísta eres , piensas sólo en ti y no en los que están como tú !


--¿ acaso tu no eres egoísta también ? sólo piensas en tu fastidio, tu rechazo y en tu pesado trabajo.


Luego que dije esto, callé; tuve miedo de su reacción. Ella me miró podría decirse que comprensivamente


--tienes razón, creo que los humanos me han contagiado muchos sentimientos, entre ellos el egoísmo; además debo reconocer que también estoy cansada de escapar y cansada de contemplar cosas que no me llenan; en cierta forma creo que sigo sintiendo ese antiguo vacío dentro de mi. Quizás mi sino sea este : el de liberar las almas de los verdaderos atormentados por la agonía física, sin fijarme en el rechazo de los que se niegan a cumplir su ciclo ; puede ser que mi vacío se llene con la alegría de los que me reciben como tu y no con el dolor de los que se niegan a venir...


Nos callamos los dos. Ella de repente se incorporó y me tendió su mano:


--¿ deseas seguir viéndome como una bella mujer ? aún puedes arrepentirte si lo deseas.


La miré y sonreí, por toda respuesta le tomé la mano.


--vamos  --dijo—hay mucho trabajo que hacer.


Y  diciendo   esto,  nos alejamos juntos,  tomados de  la mano  como  dos enamorados.             

Comentarios
Latigo Negro  - El vacio de la muerte   |2008-06-07 12:48:52
La muerte personificada como una bella mujer es una metáfora aplicada a una realidad que a todos nos toca y que tendremos que aceptar sin miedo con resignación. Sensible su escrito. Deja mucho que pensar su apreciación. Es real, muy humana.
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!

3.21 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."



 
< Anterior   Siguiente >
© 2007-2011 Rincón de los Escritores | Hosting Compuvision