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La Pollera

En el amor... Imprimir E-Mail
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escrito por Cappie   
viernes, 30 de enero de 2009
Índice de artículos
En el amor...
Página 2
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Pues el título original es Crushed (algo así como enamoramiento) se preguntaran por que está en inglés, no, no es un plagio, es solo un gusto que me doy al titular, además, suena mejor en inglés... Bueno, soy más un escritor de monólogos, de hecho, paso mi día haciendo monólogos en mi cabeza sobre lo que me sucede... a veces pierdo tiempo en eso, en fin, es mi primer intento de novela, es algo superficial y no muy... seria, pero me gustaría saber que opinan.

Fiesta de los graduados; Lex esta mirando por el balcón y pensando en quien sabe que, entonces, entra Juancho, su mejor amigo, con dos cócteles en la mano, le entrega uno a Lex y se recuesta – imitándolo – en el balcón

- Entonces, ¿Qué tal la fiesta?

- Bien, bien Juancho, les quedó de 1ª

- Hmmm – Un sorbo de cóctel – Y ¿Por qué tan solo?

- Nada en especial – Un trago – Esperando que llegue alguien

- Ah ya – Se levanta y camina hacia adentro – Pero esa vieja no va a llegar… Vamos a buscarla

Lex sonríe, se toma un trago de cóctel y alcanza a Juancho, quien agrega:

- Se esta oxidando, hermanito

Entran al salón de eventos, decorado con largas cortinas y ostentosos manteles, todas las luces estaban apagadas, solo se veían siluetas apenas reconocibles manchadas de fosforescente lluvia cósmica.

- Ey Juancho, ¿Donde se quedó Jairo?

- Por ahí anda – Deja el cóctel y lo cambia por whisky – Se esta parlando una viejota

- Venga y… ¿No ha visto a Sarabia?

- Nop – Vio una niña linda y sola – Pero veo a alguien más… interesante

- ¡¿Me va a dejar solo?! – Lex se acaba el cóctel.

- Búsquese compañía… Nos vemos – Al ataque.

Lex entra al baño, se enjuaga la cara y se mira al espejo, pasó revista a su pinta de grado, su blazer negro sobre una franela blanca, su jean ligeramente entubado y unos zapatos negros y delgados… se sentía mejor ahora, salio del baño a… buscar compañía.

Cuando salía del baño se topo con una muchacha rubia, de ojos verdes, facciones finas y con un diminuto lunar sobre su labio superior; ella lo miro también y le sonrió, el juego iba a empezar, pero primero habría que ver con quien venia.

Se hizo de una copa de champaña y observó detenidamente todo el salón, las parejas, quien estaba con quien y como era cada niña, fue así como descubrió que la rubia del baño venia con dos amigas mas y que habían venido invitadas por el ratoncito del grupo, Herwin, de seguro no importaría. Se terminó su champaña y se acercó a la mesa de la rubia, la invitó a bailar una canción de Sean Paul, una de las suaves, y en la pista, Lex encendió su juego:

- Y dime, ¿Cómo te llamas?

- Catalina, ¿Y tú?

- Yo soy Lex… Alexander, tengo 17

- Yo 16… Oye, ¡felicitaciones por lo de tu grado!

- Si, ya once años de estudio… Por fin… Y vienes con…

- Con unas amigas, que son amigas de Herwin, el altito

- Ah ya – Lex esperó un momento para hacer la pregunta – Oye y ¿Tienes novio?

- No – Se produjo un silencio que quizás seria incomodo, pero Lex estaba confiado – ¿Y tú? – Ya estaba

- No, novia… todavía no

- Todavía… ¿y eso?

Ambos sonrieron y después de la canción, Lex la llevó al balcón… a mirar la luna. Lex seguía en el juego, ahora con gaseosa en un vaso, elegía cuidadosamente sus palabras y llevaba un puntaje mental, cada buena frase lo ponía más cerca de ella y de sus labios; después de un rato, ya había tensión… hormonal entre ambos, pero los preliminares siempre eran divertidos.

- Acércate – Lex ya había tenido suficiente preámbulo

Ella se acercó y la respiración de ambos los hizo estremecerse, el momento había llegado, un beso lento pero fuerte, sin sentimiento, al menos no para Lex, quien se ocupaba más en dar un beso que mantuviera su reputación y disfrutando del beso con sabor a fresa que le daba la rubia. Juancho se asomó al balcón con su “compañía” y dado que Lex nunca cerraba los ojos completamente en un beso, pudo entender que Juancho lo esperaría en la entrada del salón.

Más tarde, en la entrada del salón

- Pues esto ya se acabó – Lex seguía con ganas de fiesta

- ¿Que horas son? – Jairo estaba un poco ebrio

- Las dos y quince… ¿Para donde vamos ahora? – Juancho también seguía en parranda - ¿Vamos para el Malecón?

- Ehhhh – A Lex no le sonó la idea, pero no tenían mucho de donde escoger.


 
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