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En Colombia, el periodismo ha muerto Imprimir E-Mail
(25 votos)
escrito por Evgeny Zhukov   
lunes, 09 de marzo de 2009
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El único país sudamericano bañado por dos océanos, también es el único en el mundo, donde el periodismo no se considera una profesión. Es decir, no se necesita ser profesional para ser periodista, por ende cualquiera puede serlo.

En 1998, el periodismo colombiano sufrió, quizás, uno de los más duros golpes: la eliminación de la tarjeta profesional. Lo anterior se aprobó por una sentencia de la Corte Constitucional bajo el concepto de que la exigencia de la tarjeta profesional se estaba convirtiendo en mordaza y prácticamente en una forma de censura.

Ahora, once años después de la “eliminación de la mordaza”, las consecuencias son dolorosamente evidentes. Los periodistas, los verdaderos periodistas, se extinguieron en el territorio colombiano. Esto se manifiesta en cualquiera de los medios de comunicación en Colombia: noticias faltas de fondo, redacción equivalente a un estudiante de bachillerato, desaparición de los grupos de investigación, parcialización de los medios, inexistencia de la ética periodística, politización de los medios de información, olvido de la función social del periodista, etc.

Es doloroso, pero el enfoque en la farándula y los deportes es el primer indicio de que los medios informativos están mal. Al desaparecer el análisis y los programas de investigación y denuncia de los medios, se evidencia ya sea la censura, ya sea la falta de profesionalismo de los periodistas de hoy.

Los oficiantes de periodismo (ya que gracias a la Corte Constitucional, el periodismo en Colombia no es una profesión, sino un oficio), si no disponen de contactos, nunca verán el interior de una editorial o un set de televisión. Estos puestos han sido “reservados” para los hijos, hijas, novios, novias de “periodistas” con influencia.

En el escalafón económico, los salarios de un egresado de la facultad de periodismo están en el último escalafón de pagos, con relación a otras profesiones. Los recién egresados están obligados a trabajar por un salarios equivalente al mínimo, lo que quiere decir que recibe lo mismo que una persona sin profesión.

A pesar de que la sentencia de la Corte Constitucional fue en defensa de la “libertad de expresión”, la consecuencia se convirtió en libertinaje y empobrecimiento del lenguaje (supuestamente el “mejor español del mundo”), desinformación y manipulación del público en pos del consumismo. Por ende, la “libertad de expresión” fue totalmente coartada y ahogada por el libertinaje.

¿Qué diferencia a un aficionado de un profesional? La capacidad, entrega, ética, conocimiento, reserva, educación, erudición y, sobre todo, el constante estudio de la profesión y su evolución. ¿Acaso podemos afirmar lo anterior de los “periodistas” de los medios informativos de hoy?

El efecto devastador de la sentencia de la Corte Constitucional en Colombia es evidente. Es como si les quitáramos la tarjeta profesional a los ingenieros, alegando que los “maestros de obra”, tienen más práctica que un profesional en ingeniería y al exigir tarjeta profesional a un ingeniero, le estamos quitando el “derecho al trabajo” a un “maestro de obra”. Las consecuencias nos las podemos imaginar. Esas mismas consecuencias se ven hoy en los medios informativos colombianos.

El periodismo es una función social. Para ejercerlo, es necesaria una formación profesional, no de oficio. Es necesario conocer de ética, saber discernir entre información basura y de calidad. Denunciar las injusticias sociales y ser el ente de control de los políticos y el estado.

Esto no se da en Colombia. Los pocos intentos de resucitar el periodismo son ahogados por aquellos “profesionales”, preocupados más por su salario que por la verdad. Esgrimen como excusa a su pobre criterio la “libertad de expresión”, negándosela a aquellos profesionales que sí deberían tenerla.

Por ende, el periodismo en Colombia ha muerto. ¡Que viva la manipulación de los medios y la zombificación de la audiencia! ¡Que viva la degeneración social y el silencio de la libertad, forzada por el libertinaje! ¡Que viva el fomento de la farándula, en detrimento de la educación! Ya que cuando la “voz del pueblo”, es decir los medios de comunicación, el “cuarto poder”, se convierten en el brazo ejecutor de los grupos económicos, podemos afirmar con certeza que la “libertad de expresión”, tan defendida por la Corte Constitucional, es lo primero que ha desaparecido.

Gracias por estos once años de destrucción de la moral y el desprestigio de la palabra periodista. Ya que ahora, en Colombia, ser periodista equivale a decir “mentiroso”, “exagerado” y “manipulador”.

La “libre expresión” se ha manifestado.

 

Comentarios
OSIRIS   |2009-03-09 12:36:51
En un mal momento el verdadero periodismo comenzó a desaparecer pero también se convirtió en una profesión peligrosa, a veces puede más el miedo que la ética. En TV si que hay ausencia total, las mal llamadas periodistas de los noticieros son maniquies entrenadas para dar noticias y, cuando están en directo se escuchan unas atrocidades que hacen temblar en las tumbas a los pioneros de esta extraordinaria profesión (Calibán, por ejemplo)Mucho se puede decir pero lo que escribió usted es una verdad de a puño. Sólo me resta felicitarlo
Evgeny Zhukov  - Gracias, Osiris   |2009-03-09 22:48:16
Es cierto, la profesión periodística, hoy la podemos llamar "profesión peligro". Siempre y cuando los que la desempeñen sean verdaderos periodistas.

En cuanto a la televisión... Es excelente la palabra que usas para definir a los periodistas de la pantalla chica: "maniquies". Sirven para posar, no emiten opiniones, no protestan y tengo serias dudas respecto a si piensan o no.
FlorDFuego  - Evgeny:   |2009-03-09 16:37:32
Lo que expones aquí sinceramente que no me parece un problema endémico de Colombia sino algo que está sucediendo en muchas partes del mundo; no me atrevo a decir que en todas partes porque no tendría yo conocimiento de causa para emitir un juicio tal pero sí en otros países de latinoamérica.

En lo que atañe a la palabra escrita, día a día asistimos al asesinato de las letras al toparnos con gente que como diría un personaje del genial Quino, "perpetra" sus opiniones en vez de formularlas. Gente cuyos planteamientos no son necesariamente el producto de una investigación seria y sopesada sino el infeliz saldo de una retahila de frases yuxtapuestas en desorden y con frecuencia plagadas de errores ortográficos. ¿Para quién escribe esa gente? Para nadie que se respete a sí mismo; eso tenlo por seguro.

Pero esto no ocurre sólo con la palabra escrita sino con los demás medios de comunicación por igual. En lo personal, renuncié a las poquísimas horas que solía dedicarle a la televisión semanalmente porque estoy harta de progamas sensacionalistas y/o soeces. Lo que hoy día se vende como pan caliente es lo mediocre. Y en tanto lo mediocre genere ganancias, poco importa el problema subyacente. La idea de que el arte, y de que los medios de difusión masiva como vehículo idóneo del mismo sirvan para elevar el nivel cultural de las personas goza de menos adeptos que nunca.

Será éste el signo de nuestros tiempos? La debacle?

Un abrazo,
Sonia
Evgeny Zhukov  - He, he, he.   |2009-03-09 22:55:15
Para ponerlo en términos de moda en Colombia: "la hecatombe". Ese es el signo de nuestros tiempos.

Tienes toda la razón, este problema no es sólo de Colombia. Es global. El embrutecimiento es arrollador y las generaciones que nos siguen tienen pocas opciones (por no decir ninguna) de resistir estos embates.

Quise enfatizar en Colombia, ya que es un problema cercano a mí. Soy periodista, pero "de oficio" no de profesión, de acuerdo a la legislación colombiana, a pesar de contar con un diploma y cinco años de estudio.

Es algo indignante para mí. Es algo atroz cuando veo, leo y escucho lo que presentan los medios. Me invade la desazón y la rabia y me pregunto: ¿será que sos personajes que se autodenominan periodistas alguna vez pasaron por una aula de clase? ¿Saben lo que es ética periodística? ¿Diferencian entre una noticia, una crónica, un reportaje, un perfil, una entrevista?

También he dejado de ver los medios. Únicamente los leo cuando quiero desinformarme un poco.

Te mando un abrazo Sonia y gracias por comentar.
FlorDFuego  - Caramba!   |2009-03-09 23:00:04
qué curioso que digas eso. De entrada iba a poner "hecatombe" pero como "debacle" mue gusta más...
sergiomarentes  - Ev valiente!   |2009-03-18 09:34:26
en un pais como Colombia a veces da miedo hablar.... en verdad tienes razon y mas por estar dentro de la misma razon, en verdad te felicito por hacerlo limpiamente.....eso hace ver de ti que respetas tu opinion y profesion de la misma manera, que en verdad es algo mas que dificil hoy dia..
Evgeny Zhukov  - Gracias y tienes razón, Sergio.   |2009-03-18 15:50:48
Como diría un personaje de la TV: "Gajes del oficio".

Siempre he dicho que los únicos que deben temer la verdad son aquellos que quieren ocultarla o hacerla pasar por algo más.
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