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Los de siempre... Imprimir E-Mail
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escrito por Edith Matallana   
miércoles, 04 de enero de 2012
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Los de siempre

 

Parada de buses.
Rostros fatigados por noches
sin sueño. Mezcla de razas
y olores rancios.
Miradas indiferentes,
estrechos en los buses como sardinas en lata.

Vamos divagando en mundos diferentes,
buscando el pan diario
que mitigará las hambres
debidas por los feudos.

 

Feudos indolentes,
saciados de riquezas esparcidas en el aire,
sin clemencia por su gente
que muere de hambre.

 

Resuelve tus problemas

—te dicen—

en solo, solitario,
pues ya no hay tiempo
de perder el tiempo con problemas banales:

de estudio, educación, trabajo,

ni mucho menos prestamos colosales;
 que te llevaran a la tumba debiéndole

al estado dinero prestado,

dinero que pudo haber servido
para pagar los viajes del presidente y sus ministros.

 

Ellos, los mismos de siempre

se frotan las manos diciéndole al pueblo:

¡Que viva el partido, el partido liberal!
O el de la izquierda,

o el del centro, pero que viva

el partido, haciendo promesas que nunca cumplirán.

 

Robando dinero
para pagar los lujos
sentados en pedestales
que no les pertenece,
con sus culos aplastados,
cansados de noches

y días sin sueño,
sentados

en sillas de pieles y roble fino,
meditando como robarle al pueblo

y como dejarlos sumergidos en sus sueños.

 

Hombres insensatos

Envueltos en maquinaciones

que no alcanzo a comprender,
miran su gente sin verla,
mientras esta se sumerge
en tristezas de noches eternas,
—las de siempre—.

 

Gente llenas de venganzas
y odios acumulados,
transmitidas de generación

en generación
que como metrallas de ruidos estridentes matan,
sonando sus balas como un trueno,
o como el sonido
de las cataratas del Niágara
que caen hiriendo sus aguas en mil .

 

Hombres insensibles
miren ya su pueblo.
Miren ya los ríos de sangre
que corren por las calles,
las mismas que se vierten
en nuestros dos mares
y se pierden para siempre
en las aspas de los barcos;
que llevan los mismos,
los mismos de siempre…

Matallana Maria Edith

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