|
escrito por Luis Maria Murillo Sarmiento
|
|
martes, 16 de marzo de 2010 |
|
Ir a: Cartas a una amante (2) Contra el matrimonio una diatriba llena de razones Paolita: No fue el matrimonio para ti ni para mí la fuente de la felicidad que ambicionamos. Mi interés en él no existe, existió sí, y me dejó decepcionado. Por eso será siempre el blanco de mi pensamiento.
|
|
Leer más...
|
|
|
escrito por Luis Maria Murillo Sarmiento
|
|
lunes, 15 de marzo de 2010 |
|
Ir a: Al fin frente a la muerte ("Seguiré viviendo" 64a. entrega) José siempre quiso dedicar algún texto a sus mujeres, pero algo en su interior lo contenía. Era su superego que temía desnudar tantas verdades a los ojos de Eleonora Era un temor recóndito de no ser comprendido, un sufrimiento postrero de ser rebajado en el altar en que su hija lo tenía. Pero tampoco quería alterar la verdad, ni negar que se afirmaba en el rumbo que había dado a su vida. Así ocurrió cuando vaciló entre destruir o dejar como legado «la caja gris» con sus romances.
|
|
Leer más...
|
|
|
escrito por Osiris
|
|
sábado, 06 de marzo de 2010 |
|
Ir a: ¡Soy chofer y qué! (3) (Quiero comentar a mis lectores que esta novela está escrita en lenguaje chofer; para mejor comprensión, publico el vocabulario en artículo aparte).
|
|
Leer más...
|
|
|
escrito por Luis Maria Murillo Sarmiento
|
|
lunes, 01 de marzo de 2010 |
|
Ir a: La Biblia, palabra de Dios… ¿o de los hombres? (“Seguiré viviendo” 63a. entrega) Decía mi abuela que la leche era cada vez más ácida, que los periódicos hacían cada día la letra más pequeña, que los bombillos cada vez costaban más e iluminaban menos. Cuando yo la veía acercando y alejando los textos de sus ojos, sin poder ver con nitidez los caracteres, entendía que la culpa no era del periódico, sino de su presbicia.
|
|
Leer más...
|
|
|
escrito por Luis Maria Murillo Sarmiento
|
|
viernes, 12 de febrero de 2010 |
|
Ir a: Cartas a una amante (1) Nuestra primera cita Junio 3 Querida Paola: Estoy feliz de haberte conocido. Temí que no llegaras a la cita. Te ves tan diferente sin el uniforme elegante que exige tu trabajo, pero tan hermosa y tierna como siempre. ¡Qué agradable eres! Tu sencillez y la bondad con la que hablas me tienen conmovido. Nunca creí que nos hermanaran las mismas desventuras. Gracias por revelarme cosas tan privadas de tu vida. Gracias por abrir tu corazón a mis desdichas.
|
|
Leer más...
|
|
|
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Final >>
|
| Resultados 16 - 20 de 131 |
¿Por qué los apodos?
MUY ORIGINAL - Me...
El trayecto
Amigo Evgeny - Yo...
El trayecto
Me uno a las voce...
El trayecto
HOLA NECO - Bienv...
El trayecto
Querido Edgar: - ...
El trayecto
Compañero de viaj...
El trayecto
JAJAJAJA - MUY BU...
Cartas a una amante ...
"Al César lo ...
Crónicas angelicales
Felicitaciones - ...
Cartas a una amante ...
Mi gratitud - Cap...