Poemas

  1. AD LÍBITUM
    P   A comienzos de mi vida ante la luz que me atravesaba, bajo un mundo en el que el universo, cabe en la palma de mis manos con sólo mirar hacia los lados.   Contra todo pronóstico he hallado de casualidad cuando me
  2. NO ME LLAMES EXTRANJERO
    Porque tu tierra no me vio parir no me llames extrajero, que la tierra que me vio primero la amé pero no me dejó vivir.   No me mires con esos ojos que son los ojos que no me ven, sólo miran a un extraño que quiere avén con los hermanos hombres despojos.   No me tomes como un extraño pues tu
  3. DON DILINDRÍN TENÍA UN COJÍN
    Don Dilindrín tenía un cojín donde apoyaba su blanda cabeza perfumado con aroma de fresa, era el cojín de Don Dilindrín.   En su zurrón guardaba el turrón   los caramelos y alguna piruleta, mientras jugaba en la plazoleta donde entonaba una bella canció.   Es la canción de Don Dilindrín que era una linda y traviesa jineta, cariñosa, esponjosa, dulce y atleta, que tenía en su mano prendido un cojín.   A jugar
  4. Tu sonrisa Pt. 2
    Es tan grande el parecido entre tú y el cielo claro Que con gran generosidad nos regala sus encantos Como dulce amanecer tus pestañas son los rayos De un sol que ilumina hasta los días más nublados
  5. MUERTE AL ALBA
    MUERTE AL ALBA   Entre hojas camino despacio escuchando el rumor de mis pisadas, absorto contando el eco que produce al crujir la dichosa hojarasca.   Entre caminos de castillos y palacios de trenzas que cuelgan de torres doradas, de príncipes con trajes de luces en cosos cuadrados toreando al alba.   Se vislumbra el mozo que anda lacio, llevando obediente las vidas cesadas de seres dolientes, candiles reluces temprano porla mañana, por la mañana.   Ya llevan al señor  al yacio putrefacto con las carnes moradas, se atrevió a vestirse como andaluces en una