Cuentos

  1. DIARIO DE LA JUDÍA
    CARTA A SU MADRE    Mamá, hoy me dieron de comer, me siento feliz en este mundo de desgracias, únicamente pan y agua, ¿te imaginas?, pan y agua, ¡qué suerte tengo!, hay gente aquí que muere de sed, sí de sed porque no les
  2. La oveja que se salvó del tren
     Obdulio era un pastor avezado, enjuto largo y espigado. No tenía estudios, aunque aprendió a leer en la escuela primaria. Contaba con un rebaño de cientoveinticinco ovejas, entre corderos, carneros, madres y alguna que otra cabra. Obdulio se pasaba largas temporadas en la transhumancia, pastoreando por los valles, montes, caminos y Cañadas Reales. En su caminar se encontraba con caminos, cruces, carreteras, pedregales, arroyos, ríos y hasta vías de trenes. En su zurrón no
  3. JUICIO FINAL
      Desde su cama, a la media noche y por la ventana de su habitación, Jacobo alcanza a divisar en el infinito una inmensa multitud de seres que llama poderosamente su atención hasta el punto de hacer que, el niño curioso, se levante y se acerque para darse cuenta por sí mismo de qué se trata tal aglomeración. Una vez en el sitio, Jacobo se
  4. EL CEMENTERIO DE LOS LIBROS V
    ... Todo quedó en aguas de borrajas, como se dice en mi pueblo, tan sólo era el "jorobado" que se había quedado las llaves olvidadas encima de la mesa central, donde recibía a los nuevos inquilinos del cementerio. A estas alturas ya sabía que estaba en un cementerio, olvidado y mal cuidado, incluso habían crecido árboles en su interior, quizá porque algún pajarillo había servido de huesped de la semilla que depositó en el interior
  5. Perdedora
         Se quitó la última prenda y se entregó dócil a sus brazos, acariciándolo dulce y cálidamente, y justo cuando sus labios iban a unirse en pasional beso la despertó en medio de la noche el sonido del teléfono. Con una extraña mezcla de sensaciones, el aun intacto calor de su sueño y el repentino frío de su cama, se debatía entre contestar o no. Al noveno ring, insistente en señal de posible