Misántropo

Los hay de todos los tamaños y razas. No hay animal doméstico con una morfología más variada. La gente los cuida, los mima, los transforma en parte de sus vidas. Cómprate un perro, me dijeron, cambiará tu vida, estarás menos solo y jodido. Fui a ver a mi amigo Raúl para pedirle consejo. Sentado en el sofá, bebía una lata de cerveza, espachurraba el envase contra su chepa y arrojaba el desperdicio al suelo, tras un sonoro eructo. Me invitó a una birra. ¿Ventajas de tener un perro? Ladra, caga, mea… te lame los pies. Bebió otra cerveza y espachurró el envase. Caga, mea, ladra… te lame los pies. Repitió, sin...

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Zángano, oso y republicano

En nuestro país teníamos un rey que en sus viajes por tierras lejanas era agasajado con la cacería de un oso emborrachado con miel y vodka. Como buen partidario de los osos, decidí un buen día abandonar el reino como medida de protesta. Vagué durante algún tiempo hasta encontrar una república. A la entrada no había nadie que me atendiera, el mostrador estaba vacío, así que le pregunté al conserje. El...

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Mujer fatal

Una noche acudí al bar de copas con peor reputación de la ciudad, al tugurio más sórdido y peligroso. El humo de los cigarrillos y la algarabía de una gran diversidad de noctámbulos se fundía en el local, cual barniz protector. Se amalgamaba junto a la mugre de la barra, eclipsaba la luminosidad mórbida de los fosforescentes, se adhería a las paredes volviéndolas más oscuras y opresivas. La mayoría...

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La guagua de las tres

Aletargado en el fondo  de la venta, esperaba pacientemente la llegada de la guagua de las tres. Tenía ganas de llegar a casa, darme una ducha y dormir durante  veinte horas seguidas. A través de la ventana, pude divisar el  barranco que imperceptiblemente eructaba el eco de un motor diesel. A lo lejos, una fina columna de polvo delataba la presencia del  vehículo en su lenta escalada ladera arriba. El cansino toser de la guagua...

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La estrategia del caníbal

Una vez fui miembro de un grupo expedicionario cuya meta era plantar unas banderolas en las Montañas de la Luna. En el intento, fuimos apresados por una horda de caníbales. Éramos muchos, más de quince, y, pese a que el puchero para la cocción era de grandes proporciones, allí no cabíamos todos. Por medio del lenguaje gestual, le hice entender al cabecilla que podía quedarme fuera del caldero en condición de reserva...

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La prueba

En una cantina cualquiera se dieron cita los campesinos de aquella comarca. Tras meses de discordia entre los más fuertes de ellos, no se ponían de acuerdo en quien era el más intrépido de la región. Y es que para dichos hombres, el ser considerado como el más atrevido y valiente, era cosa seria, pues ello representaba prestigio y admiración de las mozas del lugar.  Se dispuso entonces hacer una prueba de valentía...

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La pistola

Una vez inicié un experimento de convivencia marital con la hija de un policía. La metí en mi cama y en mi casa, nos lamíamos el uno al otro las heridas que la vida había ido produciendo en nuestra piel. Nos peleábamos, nos reconciliábamos y amábamos a jornada completa, hasta que un día se fugó con un camionero. La peor parte de un proyecto de vida truncado siempre se la lleva el que se queda, el que permanece en...

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Ja... en serio valió la pena

Me acosaba libremente mientras veía unos cigarros atrapados y lejos de mi en un cristal inseguro, feo y frío, sin nadie quien los fumara o tuviera dinero para comprarlos. Entonces llegaste y me tomaste del mentón, viste mi cicatriz en forma de ignorancia y perversión incauta, sacaste mi ojo izquierdo, el bueno, el que te vio por primera vez, pero creo que valió la pena, este cigarrito está mejor que tú.

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El despropósito de tu nombre (un libro de antiayuda). Universos paralelos

Una vez encontré un montón de universos paralelos en el interior de una caja de cerillas. Toda vez que encendía un fósforo, vislumbraba a través de su llama espuria, débil y breve, un tipo distinto de realidad alternativa. Me vi junto a un yate, junto a un carrito de supermercado, con todas mis pertenencias a cuestas, junto a un obús, ocupado en verificar la espoleta, junto a una pancarta por la paz. Me vi mujer, jardinero en Roma...

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