Un deseo

 A veces quisiera que cierto tipo de melodías ambientaran las escenas de mi vida. El vacío inmenso que equipara el silencio de su fin a la propia realidad que vivo, sólo me recuerda que soy dos, tres, cuatro, quizá infinitas personas que se le han salido de control a mi obsoleta existencia.Sólo esas melodías podrían lograr que tanta cordura danzara con la misma fe. Reservados los derechos de autor

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Se me voló el retrato

Gafas que me hacen ver al mundo como es y van con mi presencia, un cuerpo casi bien cuidado, muy bien vestido con un aroma  matutino que me representa en mi ausencia.Bailo muy bien, corte de pelo que me hace sentir nuevo.Una dentadura perla y mis abrazos remiten seguridad.Mis besos dicen más que mil cartas de amor y mis dedos dan un toque inolvidable a sentir.Habilidad para lo bueno que ofrece la vida, un muy buen mentiroso y monto muy bien la bicicleta.Estoy mirando mi retrato y...

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Olegario

Este cuento es en primera persona, pero tiene la dificultad que el lector deberá leer en parte pensamientos de la protagonista y en partes palabras que emite en voz alta. Es muy localista. Esta personificado en gentes de las zonas rurales de mi país, quienes tienen una forma especial de expresarse. Espero les agrade. Le tengo gran cariño a este relato. Saludos.  Otra vez lo mismo, este Olegario que no vuelve y eso que le he dicho una y mil veces: No...

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El muerto

Cuando abrió la puerta, pudo verlo en el piso. Su brazo diestro descansaba de su último intento, sobre el roído colchón del camastro, y su cabeza colgaba, mirando despeinada hacia abajo. Los aromas mezclados con alcohol y tabaco embargaban la respiración.Reconoció a Juan inmediatamente, pero no se mostró sorprendida. Dejó entreabierta la puerta y, resuelta, se dirigió hacia el ventanuco cuyos vidrios, empapelados al azar con...

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La balanza de la justicia

Segundo lugar en concurso de microcuentos Universidad Católica Chile.            Aldonsa Mantequilla, la chiquilla de la esquina, durmió patas arriba y le subió la fiebre. “¡Qué horror!”, gritó la vieja en la mañana al encontrarla derretida. Con Aldonsa untó el pan, tomó el desayuno y así se pagó de todo el alquiler que la niña le debía.

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El por qué del por qué

Papi, yiya ya no quiere a tato. Pues eso le pasa. Por qué? Por ser él. Por qué? Porque si él no fuera él, yiya no le habría terminado a él sino a otro tato, Por qué? Porque ya tato sería otra persona a la cuál yiya no le habría terminado, al menos por esta época del tiempo. Por qué? Porque yiya sólo le ha terminado a tato últimamente. Por qué? No sé, eso ya te toca...

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Constanza

La luz del exterior atraviesa por las cortinas, por los párpados y llega hasta el cerebro. Debo levantarme, no importa cuanto frunza los ojos, la luz ya se grabo y no la puedo sacar de ahí. Contanza debe comenzar su día, debe bañarse, lo hago, debe desayunar, después lo haré y salir a la batalla contra miles de personas tan sólo para poder, después, con la quincena, comprar la despensa que debe durar más de un mes; pagar el agua...

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Palabras

    Alex Garfunkel 26 de octubre de 2001 Ahí están algunas grandes, otras gordas. redondas, flacas pero ahí están esperando a ser usadas, como barro, fresco, inherente de toda idea o concepto, se unen sin formar nada, falta aplastarlas, martillarlas, atornillarlas, cultivarlas, esculpirlas para que después de un tiempo sean olvidadas, maltratadas, pateadas y escupidas, así son los vocablos, términos, parece que...

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Lloré mil veces

Esa noche esta tarde de fuego en mi corazon ya ni se, llore hasta la ultima gota de mi boca, ella tan amarga y sola me sorprendio con su voz energica, yo te ame siempre, nunca entendi porque, porque de su amor desesperado para luego despacharme sin preguntas posible y en absoluta debilidad, no tienes derecho a tocarme ya no te amo. Temble en mi piso de cristal y el grito se ahogo en la noche del desierto amargo, cada flor que tome de aquel jardin fue una espina de acero filudo en mis manos...

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