Confesión

Me miró con esos ojos grandes que parecían escudriñar hasta el más recóndito punto insignificante de mi alma.

No pude mentirle, no me atreví a disfrazar la verdad, porque después de haber escuchado lo que me escuchó decir no me quedaba más remedio que decirle toda la verdad.

Comenzó a oírme con mucha calma, con mucha paciencia, con incredulidad y esperanza de imaginar que mis palabras de hace un minuto solo hayan sido una broma. Su rostro no reflejaba nada, al menos esa era su intención, pero mientras aquel rostro era un perfecto trozo de piedra, sus ojos eran para mí la pantalla donde se reflejaba lo que dentro suyo estaba aconteciendo.

Cuando terminé de decirle todo, tal como era, una lágrima se escurrió desde el fondo de su mirada, atravesando su dureza, el color de sus ojos se hizo escarlata y la piel de su rostro empalideció.

Traté de imaginar cuál sería su primera reacción y antes que me respondiera a mi mismo, sentí el duro golpe de su mano en mi cara. No tiene mucha fuerza y no me hizo daño, pero ¡Dios!, cómo reflejaban sus ojos el daño que hubiera querido hacerme, esa mirada me estremeció.

Pude haberle evitado todo ese dolor inventando cualquier excusa y salir del paso, estoy seguro que eso era lo que esperaba que hiciera.

Pero no pude mentirle, de verdad que no pude mentirle.

¿Les gustaría saber la razón? ... ¿importa acaso?... si de pronto ésa verdad es la causa misma de un dolor incontrolable, ¿importa la historia que la rodea?

Posiblemente sí, posiblemente no.

Solo puedo decir que desde ese día no he vuelto a ver más esos ojos de universo en expansión ni a saber nada referente a esa persona.

Pero siento el frío de su odio que a veces me cubre y que viene de algún lado.

Causé un dolor profundo..., muy profundo..., que no se si algún día será perdonado.

Sin embargo nunca lo recuerdo, solo en días como hoy, en noches como ésta, cuando parece que todo me va mal por causas extrañas es que recuerdo ese episodio.

Después..., ni siquiera pienso en eso.

Es totalmente cierto eso que a la letra dice: "Pasajera es el agua del dolor provocado, mas... grieta profunda es el resultado del dolor sentido",

FIN

(Nov. 2002)  

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