Vote por los mejores escritos del 2017 - Sólo usuarios registrados

Vote por la mejor crónica del 2017 Vote por el mejor cuento del 2017 Vote por el mejor ensayo del 2017 Vote por el mejor minicuento del 2017 Vote por el mejor monólogo del 2017 Vote por la mejor novela del 2017 Vote por la mejor opinión del 2017 Vote por el mejor poema del 2017

La biblioteca

Alguna vez soporté unas conferencias tediosas de tema pedagógico. Cuando el aburrimiento era casi mortal escribía según el tema que se estuviera tratando pero trasladando la temática a otros espacios y tiempos.

Sólo cien libros conformaban la totalidad de los volúmenes de la biblioteca y contenían lo suficiente para la supervivencia del pequeño grupo en este territorio estéril y hostil.

El tomo más voluminoso e  importante trataba de las infinitas maneras de obtener agua a partir de cualquier material que tuviera en su composición hidrógeno y oxigeno, abundantes en todo el universo y en el confiaban los sobrevivientes.

El segundo en tamaño e importancia trataba de la renovación del aire, permanente y eterna, en atmósferas enrarecidas.

Varios contenían fórmulas de emergencia en dietética y nutrición para salvar el desgaste normal de los cuerpos y la recuperación energética de los agrupados en la resistencia final. Muchos más versaban sobre técnicas agrícolas de emergencia en territorios hostiles; textos de mecánica elemental, cibernética y otras disciplinas prácticas de supervivencia para ser aplicadas en cualquier región inhospitalaria.

Una menor cantidad explicaban sobre artes y oficios, considerando que, con los años, se formara una nueva sociedad de Adanes y Evas y se consolidara una espiritualidad… después de superadas las necesidades primarias.

Tenían agua, aire y alimentos para un mes; ahora el problema era aprender a descifrar los textos escritos en ese plazo y poner a producir el terreno del nuevo planeta. Durante el viaje desde la Tierra los esclavos se habían sublevado y matado a sus amos y era bien sabido de todos que los esclavos no debían saber leer ni escribir…

Comentar