MI ADA MADRINA

Mi madrina se llama Ada, no crean que es un error de ortografía, es joven y muy bonita. Sin varita mágica ni poderes extraordinarios hace cumplir todos mis sueños de niño; bueno, eso era antes.

Yo amaba a mi Ada madrina pero también a mi mamá, a pesar de que, casi nunca me cumplía un deseo y eso por falta de dinero. El secreto de mi Ada era ese, la plata y, como mi papá tampoco podía cumplir mis ilusiones, pues era ella la que se encargaba de que la realidad empatara con la fantasía.

Eso duró hasta cuando mi madre se dio cuenta que el Ada tenía dos ahijados y que, a mi papá también le daba lo que él quería, sobre todo cuando no estaba mi mamá.

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