No me digas nada

Su inmenso amor no pudo impedir que los separaran todas las circunstancias adversas del mundo.

Aunque hicieron hasta lo imposible para superar las diferencias nunca lo lograron, un día expresó ella con toda sinceridad:

-          No insistamos en luchar contra la adversidad (escribió con claridad en una hoja de papel, para dejar una constancia del rompimiento) yo soy sorda y tú mudo y analfabeto.

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