SANFERMINES

Suena las trompetas, los himnos proclaman las fiestas de San Fermín, los toros andan libres por las calles mientras las multitudes los aplauden, persiguen audaces y valientes atletas en una carrera por la diversión, los jóvenes gritan ¡aleluya! Mientras los niños aplauden, los globos invaden el cielo y las calles se pintan de colores, todo es alegría y bienaventuranza, todo en honor a un misionero cristiano envidiado por pocos y seguido por muchos, su cuerpo pudo convertirse en polvo pero su nombre acompaña a cada español por los siglos, viva su nombre, viva su vida, que de las historias del tiempo, hay una eterna que nunca se olvida.

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