HASTA LA ULTIMA PALPITACIÓN.

Y si, acá estoy recordando una vez más, en está friolenta noche de aquella vez que te conocí sin querer, pero termine amándote por completo. Un amor imperfecto fue, un amor imposible de olvidar lo es.
No podía dejarte de pensar, buscaba la manera de  hablarte de alguna forma, poder tenerte al lado mío las 24/7, donde soñaba ser el príncipe de mi princesa. Pero había algo que nos afectaba, y si, es ella, la mujer que la trajo al mundo, algo difícil de describir. Pero a la vez algo que nos daba sentido a la relación, y es que no se hacía monótona.
A pesar de sus castigos, está mujer y yo buscábamos la manera de poder vernos. Quitarnos las ganas de besarnos, abrazarnos, vernos a los ojos y poder desahogarnos en miles de acciones.
Un amor de verdad?
Pero fue hasta en ese momento, porque nada es como nos cuentan en la TV ni en los libros.
-Noche poco húmeda, junto a la calle yo estaba acompañado, en aquel anden de una vecina.
Cuando este chico aparece, y habla de aquella fiesta donde fui yo quien la acompaño a pocos metros de aquel lugar donde se celebraban los 15 de una conocida, sentía algo, predecía algo......
Salió un murmullo de su boca, donde nos contaba que la había visto junto a los brazos de alguien más, sin saber que yo era aún la pareja de aquella mujer al cual echaba al agua, por decirlo así.
Y si habían besos intermediados, caricias uno del otro nos contaba aquel chico. No lo creía, como tú lo haces ahora, parecía una pesadilla donde quería despertar por una maldita vez. Pero era real, sentía que el mundo se me venía encima, un nudo en la garganta, que todos mis sentimientos se desgarraban junto con mi corazón, un miedo descontrorable de verla y lastimarla.
Tome la peor o mejor decisión no lo sé, de seguir a pesar de lo que hizo.
Al pasar de los días todo era distinto no era igual que al comienzo. Pero cuando uno ama a alguien no deja que se apague la llama. Y así fue, comencé a luchar a no dejarla sola en los malos ratos. Podre decir que le entregue todo de mí. Sus cartas, sus flores, detalles, esas canciones dedicadas hasta lo más tarde de la noche le di.
Pasaron meses hasta que llega ese día donde fui dueño de su alcoba, acompañante de su almohada. Por Dios este... este día menos lo podre olvidar, ver su cuerpo desnudo estampado al frente mío fue hermoso.    -Claro!, estaba nervioso de hacerle algo que la lastimase, por eso, lo que más le hacía era que se encontrará cómoda, llenaba su cuerpo de besos, caricias. Aunque ella se avergonzaba de él, fui yo quien le dio seguridad, fui yo quien la convirtió en señorita en aquella tarde donde nuestros cuerpos se unían por primera vez. Los sentimientos crecieron, fui conociendo su familia, conocí sus temores, sus propósitos, esas metas, TODO de ella por decirlo así.
Las salidas se hacían más frecuentes, y eso era lo que más nos encantaba, ir juntos tomados de la mano por la calle y sentarnos en un parque a charlar, cada día nuestras almas se unían mas.
Recuerdo la ida a ese parque donde solo estábamos ella y yo, y claro una pareja más, donde les falto poco para tener relaciones en aquella banca. Claro, nos estaba provocando a nosotros también.
Los días pasaron, las horas se hacían más agiles, hasta que llega ese momento donde todo se destruye, me enferme de una forma rápida, mi cuerpo cambio en un, dos por tres. Fue tan rápido que me llevo a internarme muchas veces en los hospitales de esta pequeña ciudad, verla al lado mío en esa camilla, día y noche, ella bien y yo mal, era lo que me martirizaba cada vez más, eso es lo que más me dolía de no estar en los planes que hacíamos cada fin de semana.
Ahora, mis fines de semana son de estar de la casa al hospital y de ahí a la casa de nuevo. Era una rutina a la cual ya me estaba cansando, me estaba aburriendo, estuve a punto a no dar más, pero está mujer era la que me hacía luchar día a día.
Recuerdo cuando me dio una decaída en el centro comercial por no tomar mis pastas.
-Se me habían olvidado.
Mis pulmones colapsaron, no podía respirar. Desperté una vez más en una camilla, pero a mi lado estaba ella, tan perfecta, tan hermoso su rostro, incomoda claro, en ese pequeño sofá.
Por Dios!!!
No sé qué me paso, mi vida se me vino encima tan rápido, que no tuve reflejos para saber que me ocurrió. Estoy amarrado a un tanque de aire, luchando como muchas veces lo he hecho, una oportunidad más!
-Por decirlo así.
Estar con ella era lo que más podía desear en estos momentos, era lo más importante, era ese motor que necesitaba a diario. Compartíamos más momentos de felicidad y angustia. Si todo eso a pesar de mi debilidad, esos besos mientras nos veíamos es algo que llevare escrito en mi corazón siempre.
 
-Impactante verdad?
          Si Fue lo último que puede tomar de él. Ahora le daré un final a esta pequeña historia.
 
Fueron pasando los meses, el mejoro poco a poco se sentía mejor que antes, ya no se quejaba, ahora silenciaba sus dolores, para no ver sufrir a su pequeña ni su familia. Duramos un tiempo sin poder comunicarnos, el trabajo me lo impedía.
Estaba yo en mi casa listo para un día más de rutina y entra una llamada. Llamada a la cual nunca debió entrar. Me solicitaban en emergencias una vez más si era él. Al llegar el doctor me comenta que sus pulmones no aguantaron más, habían reventado por completo y sin palpitaciones encontraron su corazón. Recibir está noticia para mí fue:
-...
Como estrellarme contra una pared a gran velocidad, dolía por completo mi pecho, la mente la tenía en blanco un momento de shock estaba. Nadie sabía cómo explicarle a ella, decirle que el gran luchador guerreo una y otra vez a pesar por los momentos que pasaron, ya no iba a estar más. Había perdido su última batalla de muchas.
Fue conmovedor verla cuando se dio a enterar, observarla hay ahogada en su llanto de una forma desesperada, era lo que más me hundía a mí, mi nostalgia crecía cada vez más.
Y llega ese día, su antepenúltimo encuentro, entrar con ella a ese lugar donde estaba el en su ataúd y al rededor su familia, sus amigos. No podía parar de llorar, su tristeza se le notaba en su mirada. Observada hacia abajo, lágrimas salen de sus ojos y con plenitud estrellándose en el suelo, esas pequeñas gotas salían por montones.
Último encuentro, última vez en la se ven estos dos amores que superaron barreras, superaron obstáculos. Una despedida donde ella no podrá olvidarla, y por último, un beso antes que su cuerpo no lo vuelva a ver más. Sus noches, las veces donde se encontraron, esas cartas, fotos, flores, esas canciones dedicadas con su voz ronca y esos besos .No van a  volver. Un amor puro tuvo desde el comienzo, al cual no se dio cuenta que iba a hacer su primer amor que nunca podrá dejar de amar.
Un hombre te cuida desde el cielo, que sin importar tus errores nunca te dejo, estuvo a tu lado hasta la última palpitación de su corazón.
 

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