La suerte del payaso

"A veces necesito de mucho valor salir a escena, con mi cara pintada de colores, una peluca al viento y un pimpón rojo ceñido a mi nariz, para satisfacer el gusto a toda una audiencia, que juzga y aplaude mi actuación en el GRAN escenario amorfo, del circo de la vida" Disfrazado de payaso me gano la vida. Salir a escena para hacer reír a la concurrencia, es mi trabajo. Los divierto con mi actuación y mis chascarrillos. Pero me pregunto ¿realmente me divierte, que ellos se diviertan cuando hoy estoy sufriendo? Solo entiendo que no soy yo en estos momentos; que otra persona está en mí y tomó posesión de mi atuendo para hacerlos reír. Por sus...

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Desdeño

Ya no quiero verte ni que me veas más, no quiero que me entregues más lo que no tienes ni tendrás, no quiero que te acerques más de lo lejos que debes estar, no quiero nada más de lo que no tengo, no quiero nada más de lo que ya tengo, cada venida me cansa, vivo cansado, me arto, tanto, que a eco nocturno tiene sabor, tanto, que hasta la luna más próxima me intento escapar inocente, a inventados cráteres explorar, mientras...

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Una cuestión funeraria

La misma estupidez humana que hace posible revestir de oro el lugar destinado a las necesidades fisiológicas, esta presente en la ornamentación de la muerte. Para esto se cuenta con una variedad infinita de ceremonias fúnebres, apropiada a las categorías sociales de los finados. Aunque, por lo que se ve, más parecen adecuadas a los deudos y su necesidad de distinguirse a la hora de rendir honores al muerto, el que jamás, por otra parte...

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Una cuestión escatológica

La estupidez humana es omnipresente, hace de las suyas hasta en los reductos destinados a las necesidades fisiológicas, allí donde los ostentosos de poder y de fortuna, creen defecar con aires de distinción. Desde los tiempos cuando los reyes dispusieron, antes que nadie, del water closet, hasta los actuales nuevos ricos, el oro brilla en los sanitarios lujosos. El afán, en estos casos, es por lucir un inodoro suntuoso como si fuese un trono y ubicarse...

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Por la orilla del mar...

…Camino todas las mañanas, descalzo, tomándome todo el tiempo para que la brisa salobre y fresca penetre por mis fosas nasales y purifique los pensamientos. Chapoteo como un niño y doy patadas a las pequeñas olas que vienen a morir en la playa. ¡Qué hermoso es mi Mar Caribe! Pienso, y camino. Miles de imágenes llegan a mi mente; la bella y fría capital quedó lejos pero me traje los recuerdos, ¿qué puedo...

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Encuentros

   Más tarde visitaré el viejo café; apenas si he dormido, -quién es esa que mira expectante?, se ve pálida, ojerosa, algo de ansiedad en su mirada que descarada sostiene mis ojos... los espejos no entienden de sutiles mentiras-qué!! va. Intuyo noches desnudas, susurros entrecortados, soledades, silencios y libertad bajo palabra no dicha.    Despierto abrazada, amada, liviana, reiniciada, re-escrita; sus ojos iluminando mi...

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Ruta No. 07 Cras. 7a. y 10a

Por fin viene, todos al tiempo no se puede…-qué pisón tan hijue!!- …para hacer el viaje más grato el gusto del conductor a generoso volumen, como para que nadie pueda dormir, “…rata, rata de dos patas, animal rastrero…”  - a quién le cantará esa voz dolida, de mujer humillada… al esposo?  al jefe ?  al presidente ? o  al novio ? debe ser para alguno de ellos, o para...

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Poeta de miserables

Corría uno de los últimos años de los setentas, no recuerdo cual. Terminada mi jornada de trabajo iba al apartamento a cambiarme de ropa y de personalidad: colocaba sobre la cama el traje de paño, la camisa blanca y la corbata; me ponía jean, camisa de tela a cuadros, zapatos tenis con medias blancas y un abrigo de pana color café que me llegaba hasta las rodillas; me colgaba una mochila tairona en la que metía dos o tres libros, un...

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Extirpación

Sobre esta cama, en el sopor de la habitación, soporto un silencio que no enmudece del todo y un desgarro doloroso pero callado en mi estado de somnolencia. Evoco el pasado y lo percibo cercano, detrás de la última hora anterior. Es una sustancia etérea que arroja olas de reminiscencias. En el entresueño algunas imágenes  me resultan agradables. Otras, en cambio, se precipitan como cataratas de esperpentos. A intervalos distingo rostros...

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