He de hablarte sin resentimiento

Los sentimientos hacen estragos en el hombre. Por su causa la felicidad es una ilusión. Contigo escasamente la rocé cuando creí alcanzarla. La inteligencia poco vale ante el afecto. Qué ironía  que la mente humana que se ufana de dominar el mundo, tenga menos control de sí misma que de la naturaleza ajena. El hombre, sin poder sobre sus sentimientos, es una brizna en el antojadizo vendaval  de las pasiones, un inepto para alcanzar la relación armoniosa entre los sexos.  Aunque aún falta por sanar mi herida, siento mi enojo a cada instante menos perceptible, extinguiéndose con más celeridad que mi dolor, al punto que puedo finalmente hablarte sin...

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Felicidad

Intentar comprender apenas un ápice de lo que eran tus pensamientos aquella noche. Embarcarme de lleno en la aventura de soñar con un mañana diferente, armonizar quizás esas notas sueltas, que pueden parecer fascinantes si las contemplas desde un lugar seguro, donde ninguna equivocación por pequeña que sea, parece existir.  Aquella mezcla entre fascinación y pánico, era lo que me daba el aliento para continuar sonriendo, ...

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Restricciones

...No sabía, ignoraba que este lugar existía & no, no vine persiguiendo la muerte, tan solo venía corriendo tras un sueño que nació como una esperanza y se transformó en mi condena. Tomó su tiempo, supo engañarme, la lentitud del proceso amarró alrededor de mis ojos una venda que evitó que notará como me desgarraba por dentro y que ignorara el hecho que de a pocos robaban mi alma, por cierto ¿y ella...

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Diciembre

A punto de terminar este 2010 me senté a escuchar música y dejar divagar el pensamiento en los recuerdos, en mis recuerdos, de lo que sentí, viví, escuché, olí en estos doce meses; no es una crónica, menos un resumen de lo ocurrido, no soy juez y menos verdugo, es mi divagar sin oriente ni norte en un viaje loco dentro de mí mismo. Ni recuerdo como empecé el año  y desconozco la manera en que va a finalizar, si las...

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Lejos de mí

Inundados mis pensamientos de todo lo que sueño hacer contigo, sin ninguna limitación, saboreando las migajas de lo que me das,  y quizás sirviéndome de base para lo que me darás. Sonrío. Sonrío imaginándome que ya estoy contigo. Giro la llave, entro, y ahí estas, me acerco mientras observo un destello en tus ojos ojeando algo que no alcanzo a comprender. Te abrazo, me miras, te miro y entonces fue cuando me...

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Mi amigo el mimo

Al llegar a casa me recibe con el rostro pintado de blanco; la sonrisa roja dibujada en su cara -una sonrisa que en ocasiones se me antoja tan forzada como mi existencia- pero sonrisa al fin; debajo de los ojos negras manchas, las cejas oscuras delineadas en perfecta curvatura, y sobre su cabeza, ese gorro deforme de color inexistente decorado con una despeinada y vieja pluma de ave en color bermellón. Es Étienne Decroux,  gran actor y mimo francés…y mi...

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Una noche en el recuerdo

Tus manos rozaron mi cintura, cuando tus labios se abalanzaron sobre los míos, nuestros cuerpos empezaron a moverse siguiendo el ritmo que se iba acelerando de nuestras palpitaciones, la necesidad física se iba derramando por las sábanas y el aire se llenaba de bocanadas de placer. La luz ya desenfocada que entraba por la ventana de aquella noche de invierno iluminaba el torso desnudo de aquel chico, desgarrando mi garganta anunciando en forma de gemido mi...

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A la sombra

Si pudieras darte cuenta por un segundo, sólo un segundo lo que produces en mí, abstenerte de tu eterno egoísmo, despertar de ese mundo paralelo en el que vives, ese en el que un día dejo de ser paralelo para cruzarse con el mío. ¿Vendrás conmigo? Preguntaste. Hoy me doy cuenta de que no era una pregunta, era algo que tu dabas por echo, y no había varias posibles respuestas, ya que yo te seguiría donde fueras....

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El loco

Por acá las cosas siguen como siempre: la fuente de la plaza no deja de repetir tu nombre con el correr del agua que cae descaradamente sobre los mosaicos azules y amarillos que la visten por dentro. Las flores comienzan a aparecer aquí y allá, los chiquillos todo el día van de un lado para otro correteando y jugueteando como todos los niños, y como suele suceder con las criaturas, de cuando en cuando escupen a la cara su sinceridad tan duramente que...

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