Trozos de un corazón

Durante toda mi vida, la muerte ha sido una constante. Desde muy pequeña, tuve que enfrentar el fallecimiento de mi padre, el de mi abuela, mi madre años más tarde y finalmente el abuelo. Me encontré a los 10 años de edad sin familia cercana, sola y sin entender los caminos sinuosos que el destino había dispuesto para mi. Tal vez, en otras circunstancias, nunca hubiera podido salir adelante corriendo el riesgo de vivir como una fracasada con el estigma de la tragedia marcado en mi frente. Pero no fue así, la tía Arcadia no lo permitió. Era una mujer tan gorda como buena, siempre llevaba el cabello recogido en un chongo y aretes descomunales colgando de sus orejas...

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¿Quién soy yo?

Trataré de descifrarlo durante el resto de millones de segundos que me quedan y corren en mi contra... Quiero averiguarlo con el tiempo, al parecer está difícil pero he aquí un pequeño avance de mis entrañas. ¿Quién soy yo? Mis indicios no son tan exactos, los desconozco, del mismo modo en el que hasta una fruta dice mentiras y los secretos familiares se revelan al final, como las novelas melancólicas y...

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Adiós a un amigo

En la mirada crepuscular de mi amigo  vi el retrato adelantado de mi propia muerte. Muchos recuerdos se agolparon en un instante después de la llamada que me confirmó tu muerte. Orlando, fueron algunos años cerca; demasiados distanciados en dos extremos de la geografía de nuestra patria. La niñez y parte de la juventud compartidas quedaron en los archivos de mi memoria; algunas anécdotas hacen parte de mis sueños de escritor y...

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Sólo por la compañía

Esa noche no pensaba. No quería pensar nada, absolutamente nada. Me sentía débil y desprotegido, huérfano de amor y necesitado de un abrazo protector, cálido y maternal.  Busqué en la cartera la tarjetita de presentación donde ofrecían compañía a caballeros nacionales y extranjeros; “jóvenes y hermosas chicas para todos los gustos, cariñosas y complacientes” gritaba el rectángulo...

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Por qué escribes

¡Hojas al viento! Así llamo muchas veces esto de entintar hojas, manos, trozos de madera... No lograba encontrar la constancia necesaria. No encontraba el sentido exacto que me llevaba a tener una necesidad "paradójica" de no escribir. En escribir, no hallaba una razón mas lógica que el impulso, pero cuando pensaba en el tiempo, en el viento que lo lleva todo a su paso - afortunadamente quizás -  , en la inexistencia misma de...

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Vivir sin ti... no puedo

Era una feliz noche de mayola vi llegar... Tan atractiva... Con esa magia que de inmediato me envolvió,la miré sin mirar quedando impregnada de ella;Su presencia estaba allí e invadía todo mi ser...Que sensación tan agradable... Ella me envolvía con ese magnetismo tan especial que de inmediatosentí que la amaba;Desde ese momento se adueñó de mis sentidos,tanto que ya no...

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Los muertos no cuentan cuentos

No puedo dormir, otra vez. Y he venido aquí para que me expliques un cuento. Debe sonarte extraño que esté aquí pidiendo escuchar tu voz. Lo siento. Siento no habértelo pedido antes, pero no fui capaz de reaccionar ni derramar una sola lágrima como los demás. Quizá ese día fue la vez que fui más valiente y estuve más ausente que cualquier otra persona. Mirando tu nombre escrito me hace recordar en el momento...

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Pobre Madre

Pobre Madre mía. Tus hijos no te merecemos. No somos dignos de ti. Hemos revuelto tus entrañas, hemos drenado tu sangre, hemos quemado tus cabellos y hollado tu piel. Te hemos destrozado y lo seguimos haciendo, a pesar de las evidentes señales de dolor que nos manifiestas. Tus lágrimas se han vuelto ácidas, pero eso nos tiene sin cuidado. Tus aguas cada vez son más escasas, pero igual las seguimos contaminando. Envenenamos tus entrañas...

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Eutanasia

Llevabas tiempo enfermo, se te notaba. Jamás fuiste lo suficientemente fuerte, tal vez la causa de tu mal la ocasionó esa fragilidad que te ha caracterizado o quizás la sucesión de acontecimientos que nos han llenado de dudas, incertidumbre, estrés y tristeza. Si, ese es el término: tristeza. Me pregunto si era posible evitar de algún modo la penosa situación por la que atraviesas ahora, sumido en un doloroso y callado...

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