Los caminos del jaguar

“Al transcurrir, cambia; al cambiar, vuelve incesantemente a su origen.” Octavio Paz 1. Una música en lontananza nos convoca desde el centro de una memoria que persiste, incesante. Pretendemos desvincularnos de tales remembranzas, empero cuando los días se interrumpen volvemos a mirar el espejo negro de nuestras añoranzas y es cuando el jaguar nos muestra, fortuitas, sus manchas; es sólo un instante, pero basta para traernos la desolación y el anatema.  2. Las imágenes que nos acosan se desdibujan en una secuencia prolongada de líneas etéreas donde flotan lugares comunes, donde agonizan música y palabras. En tales instancias no es plausible...

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El cumpleaños de Carolina

     Como todos los años y sin faltar nadie de la familia, llegamos al cumpleaños número cuatro de Carola.- Su tía como dueña de casa, recibe afectuosamente cada uno que llega a la festichola.-Regalo en mano, buscando a la del cumpleaños, vamos saludando a los que llegaron primero y después tendremos el beso de los mas rezagados.- Se forman diferentes grupos y siempre alrededor de una mesa.- ¡Que placer hay comida...

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Miedo

Abro el periódico y leo “crisis mundial en el mercado laboral “. Este mensaje, expresado de distintas maneras, se reproduce en casi todos los medios de comunicación. Hay cientos de definiciones de la palabra mercado, a los efectos de lo que pretendo expresar, elijo una “En un sentido mas amplio, el mercado es el conjunto de todos los compradores reales y potenciales de un producto, por ejemplo, el mercado de los autos está formado no solamente...

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Ella y la lágrima

Existen personas que afirman haberla visto alguna vez. No creo lo que dicen. De haberla visto realmente, no podrían contarlo. Me refiero a ella en femenino del singular, a pesar que, como los ángeles (vaya paradoja) no tiene sexo definido. Además el modo singular le da un elevado rango, el que se merece por cierto. Ignoro si por las mañanas se levanta con lagañas pegadas a sus ojos, con mal aliento, con buen humor. Si se lava los dientes y...

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Tu franca sonrisa

A ti mama, por siempre. Es el recuerdo mas bello que me dejaste, todas las otras cosas que me diste se unen en esa sonrisa franca que me propinabas al verme llegar, el mate en la mesa, el costurero, la aguja en la mano y una tela o alguna de tus tantos remiendos que nos diste, remendabas el alma, la vida misma nos hería como hiere a todos sus hijos y tu eras el fuerte al que nos dirigíamos cada vez que nos sentíamos heridos, cansados. Una vez alguien me dijo...

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Es ahí

Es ahí donde los cristales crujen y se embelesan con la lluvia; canto de mil aves rojas al atardecer crepuscular, donde la hojarasca mira torbellinos falsos como enredadera de rincones vacuos un cuerpo que se desvanece en suspiros sordos. Es ahí cuando tu voz no suena que se susurra el nombre no recordado y en ese instante vibra y sonríe y hace en cada momento del caminante de las aceras una desdicha particular; ojos petrificados que se despiertan cuando hace...

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Y Jordi se decidió a vivir

Era un funeral raro. Sonaba una música envolvente que parecía brotar de los muebles, de los cuerpos, del blanco ataúd de pié en donde Jordi esbozaba una postrer sonrisa. Las risas se elevaban cantarinas por sobre el rítmico murmullo de las animadas conversaciones. Es que cada concurrente, previa invitación imprescindible, sabía – aunque costara entenderlo- que iban a una fiesta en donde todos los detalles habían sido...

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Epístola al alma amada

En la Dacha, a Julio de 2009 Mi querida señora: Séame permitido hoy, utilice éste estilo epistolar, en suave papel perfumado con tinta indeleble, para transmitirle aunque torpemente, alguno de mis sentimientos hacia usted, mi gentil señora. Alguna de las cosas que he decirle son tan propias de nuestros íntimos sentimientos que espero no afecten su sensibilidad, mi paciente dama. Pero he de decirlo. Me resulta difícil hoy poder...

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Doña Enriqueta

La primera vez que la vi fue en circunstancias muy tristes, mi hermano había muerto y ella hizo su aparición la tarde que correspondía al rosario número tres. Llegó sencilla como era, con su falda larga, el delantal encima de la blusa, sandalias de cuero calzando sus pies, el cabello entrecano trenzado en “u” con listones de colores vivos. El rostro limpio, los ojos con la pena reflejada. Saludó cortésmente y pidió...

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