No sabes como te extraño

Hoy no es como ayer y como todos los días, bueno la verdad no sé, en este camino no puedo ver a nadie mas, mi corazón se hace como una bolsa de papas, se arruga y hace ruidos raros, me duele, y se ha colmado de paciencia mi sabiduría para esperarte y decirte que en el fondo ardo en llamas cuando veo el cielo lleno de estrellas y tu no estàs ahí conmigo para tocarlas. Como si algo maligno se interpusiera y se burlara mientras me ve dando la vuelta y cobardemente no he tocado a tu puerta por miedo de no saber decirte como estuvo mi día. Y aunque siento que hoy no puedo dormir por pensar que ya más de una vez pensé que necesito tu mano tocando mi rostro y de repente...

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El portero eléctrico

Hasta llegar al edificio, a mitad de cuadra, me resta de caminar  cincuenta metros. Parado en la esquina aguardo para cruzar la calle. No hay semáforos, por lo tanto me armo de coraje, fastidiándome por hacerlo a las apuradas. Me dan ganas de golpear el parabrisas o la luneta trasera de los autos conducidos por prepotentes. Soy peatón, indefenso y vulnerable; una víctima de la prioridad que debo concederle al automóvil, antes que un beneficiario de...

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El tiempo en que no te tuve (X)

De este modo termina esta pequeña historia que ha sido tan apoyada por todos ustedes ¿Qué puedo decir? Sólo dar las más profundas gracias por todos los mensajes que he recibido, por las múltiples lecturas, por la gente que maneja esta página, por el premio; sobre todo por las incontables muestras de cariño y aprecio por mi trabajo. Queda el testimonio de los días que no volverán pero que dejan un dulce sabor de boca eterno...

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Mi pena tuya

No llores, abogada. ¿Sientes acaso el estigma general de quienes nos miran agolpados en el estrado? Si es por pesar o impotencia, no sé. En todo caso ese duelo interior me pertenece, no pretendas apropiártelo, yo lo recibo con lasitud al margen de tus vehementes alegatos en mi favor, que pondero, y del hecho más inesperado todavía de la fianza denegada. Sólo a mí me concierne, sólo a mí me obliga y me confina. Si hay un...

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Perfecta

Se me congelaba la mirada cada vez que la veía, era como una eterna caricia dormida en el más recóndito lugar de mi alma, tan distante, tan presente, tan mía y tan lejana. Detuve sus pasos en medio de la nada, congelé su figura entre mis ojos y guarde su fotografía en la retina de mi mirada. Lo hice en el momento preciso, en el ademán perfecto, en el instante sublime de que se sus ojos me encontraban. Su mirada pasó a...

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Ríete de la vida...

Ríete de la vida, si, todo el mundo lo ha dicho alguna vez, ¿pero por qué no lo intentas de verdad? Silencio y más silencio, caras pensativas ante una decisión a punto de explotar de un momento a otro. Miedo y más miedo, pero alegría, mucha alegría porque sabía que mi camino empezaba en el mismo momento en el que yo tomase aquella decisión. Ya no importaba lo que los demás dijesen, era mi decisión, solo...

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Título sin categoría

Oh no, corrí tan rápido como pude, mi conciencia venía tan rápida y furiosamente a apuñalarme para que me intentara dar cuenta que de nuevo estaba mal. No fue aquel mensaje mal escrito que te mandé en la noche antes de dormir, o el tocar el timbre de tu casa y correr dejando mi corazón en tu puerta. Vi el perturbante escote de la muerte y me recordó tus ojos tristes y llenos de lágrimas por saber que ninguno de los dos no...

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Laberinto

(El presente escrito puede dar la impresión de vulgar por algunas palabras altisonantes, pero el planteamiento debe ser así a modo de no perder la esencia del personaje) Aumm, aun es de noche ¿Desde cuando? No recuerdo lo que sueño, y nunca soñé lo que alcanzo a recordar. Si, es de noche, pero no oigo a los grillos ni a los alacranes, es un silencio raro. ¿Cuánto tiempo llevare aquí? ¡Chingar! No sé...

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Como no

Pues igualmente me gustaría empezar a decir estoy aquí de nuevo, o no sé, cosas así. Pero le reloj avanza como siempre, veo las sillas y siento que alguien ya estuvo sentado ahí, a pesar de que ya no hay nadie. Escucho el grito seco del atardecer, me voy a acostar, mis rodillas están frías y secas, y pienso que mañana será un día mejor. Despertar con el grito de la vida a las dos de la mañana. Me levanto...

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