El escondite que detuvo mi corazón

Por allá entre los escondites de mi recuerdo, se me había quedado guardada una aventura que dio origen a un gran susto y muchas carcajadas... Mi pequeña hijita de dos años había desaparecido, mi primer impulso fue buscarla en el balcón de la casa y allí no estaba, como era muy juguetona pensé que quería jugar y la busque en los lugares más insólitos de la casa sin resultado alguno, me detuve a pensar ¿que pudo haber sucedido? El terror me invade y no llego a ninguna conclusión lógica, noto que la señora del servicio doméstico no está en casa,  con gran alivio pienso "Es que fueron a la tienda"...

Leer más: El escondite que detuvo mi corazón

No pude con él

Esa noche era mi peor enemigo. Se burlaba de mí y cada minuto que pasaba era mayor mi enojo. Mis brazos se movían para todos los lados, sin rumbo y luchando en el afán de lograr mi victoria.- No era justo que cuando aparecía la calma, nuevamente se lanzaba al ataque.- Astuto, y un luchador sin tregua. Claro la oscuridad era su aliada, y mi torpe   accionar una ventaja.- Pasaron las horas, y entregué mi lucha. Entonces me dije: no es...

Leer más: No pude con él

Recuerdos de la Dacha

 “No llega nunca la hora que una bella ilusión, se vuelva fea” Yasunari Kawabata (Kioto) Amada mía, Pasada la tormenta del encuentro perversamente fugaz, me he dedicado a armar el recuerdo como si fuere un puzle que no hemos de utilizar por mucho tiempo. Dándole lustre antes de guardarlo en ese cofre que custodia mis tesoros más preciados, los recuerdos vividos. Sé que acordamos atesorar el recuerdo y seguir adelante, sin...

Leer más: Recuerdos de la Dacha

Perfume de madre

Un perfume que huele a fragancia de jazmín, llenó mi amanecer de locas ilusiones. Jamás mi corazón había palpitado tan fuerte, sintiendo que entre mis venas corría fuego. Mis ojos buscaban, ese tierno y exquisito aroma, que talvez un día llenó mi vida. Una suave brisa acariciaba mi rostro,  indicándome la llegada de un ángel. Mis piernas no soportaban el temblor de mi cuerpo, que luchaba por correr o esperar...

Leer más: Perfume de madre

El escritor de destinos

Springfield, Massachusetts a 10 de junio de 1999 Mi amada Martha, Si has encontrado esta carta seguramente ya sabrás que estoy muerto, sabe que contiene una confesión muy dolorosa la cual debí hacerte hace muchos años, ahora ya es demasiado tarde, pero quiero que sepas no fui un escritor común y corriente. Cada vez que me sentaba frente al computador a escribir mis relatos terroríficos terminaba siempre con un sentimiento de culpa...

Leer más: El escritor de destinos

El pincel y los colores cosechan amigos

     Aquellos que recordamos el popular Bar 113 de la esquina de Soriano y Cheveste, del bonachón Mingo Suárez, ubicamos a dos queridos bohemios, que junto con otros amigos, entre vinos, trucos, cigarros y cuentos, muchas veces terminaban en imagen. No interesaba el dinero, ni hacerse famoso, lo importante era pintar, logrando la sonrisa de los parroquianos que estaban en el bar. Recordaré a dos de aquellos viejos pintores, que con cuatro...

Leer más: El pincel y los colores cosechan amigos

Se nos fue el guitarrero

Lo encontré ayer por última vez. Con su guitarra bajo el brazo, el cigarro en la oreja, su amplia sonrisa, su característica carcajada, y el “Como andas hermano”. Todos los días pasada por la esquina de mí casa. Siempre alegre y despreocupado, sin trabajo y sin horarios. Llegaba a sus reductos preferidos, tocaba la guitarra, lo convidaban con un vaso de vino y seguía su camino.    No puedo explicar que sensación...

Leer más: Se nos fue el guitarrero

Un suspiro

       No todo lo que está a nuestro alrededor, podemos alcanzar. Como podríamos  tocar el viento,  guardar el aroma de una flor,  el vuelo de un pájaro,  la sonrisa espontánea de un niño,  las memorias de un anciano,  las aguas de los ríos,  el rugir del trueno, la luz del relámpago, y menos detener el tiempo.    Todo es pasajero,  y si no lo vivimos, nos...

Leer más: Un suspiro

Mi foto

Navegando profundamente en el océano de mis ideas; protegido por mi  escudo de titanio y con mi lanza de cobalto decidí hacerme a un lado y  solo  ver a distancia  y comparar las viejas fotos. Pero mi caparazón y mi lanza no son lo suficientemente  fuertes para decidir que piensan los comunes que no conocen a los verdaderos héroes; por lo tanto prefiero que los demás hagan este juicio. Una fotografía de Albert...

Leer más: Mi foto