Hojas

Es algo obvio, son hojas blancas las que sostengo y en ellas me empeño en escribir, ¿sobre qué? , ¿de quién?; he tenido tiempo de pensar en ello, sin llegar a saber si me equivoco. Que digo, desvarió cruelmente; ¿dudas?, la mente es tan insignificante al tratar de resolver los problemas que no existen.Aquí, recargado en una puerta del metro te das cuenta de lo innecesario de ver rostros si puedes ver todo a través del reflejo, s aves lo que tienen, ven y escriben, gracias a las múltiples imágenes que se deslizan y proyectan en diferentes direcciones. Semejante fenómeno no es total, a este escapan las palabras que al chocar contra semejantes espejos no...

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Es mi deseo

(Y las palabras que busco no son las que encuentro, las tomo, las tiro y regreso siempre en una posición distinta)Hoy serán ocho pesos en boletos del metro si sigo la misma ruta, si la cambio puede ser que sean cuatro más. Pensaba, caminaba cruzando pasillos donde trabajadores de limpieza del STC limpiaban con trapeadores maltrechos y jergas desbaratadas; las luces amarillentas por viejas, ahora eran blancas que tintineaban; carteles de películas próximas...

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En la noche

En la noche al despertar con la respiración agitada, la sed me lleva a levantarme; son las tres de la mañana, el despertador sonaría normalmente dentro de dos horas. Entre la habitación y la cocina hay un gran trecho sombrío – no deseo prender las luces - , por donde tantas veces he cruzado en anteriores ocasiones, empero, hoy se ve distinto.(Apago las luces, está afuera, lo sé. He tirado la puerta y descolgué las ventanas...

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El tiempo en que no te tuve (IX)

Estoy remitido al pasado, al momento exacto en que el deseo se nos hacía pastoso y se condensaba en la habitación. Entre sudores el calor era sofocante, el lugar se difuminaba y de las vidrieras escurrían gotas parecidas a las de tu sexo. El lugar silencioso era una sinfonía de gemidos y lamentos, de palabras obscenas, de suspiros recortados, de respiraciones desesperadas. Y tú: arriba, abajo, rodeándome, raspándome el sexo...

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Promesas

Hola…Prometí escribirte y acá estoy cumpliéndoloDecidí escribir acerca de tus ojosY fue una gran idea… Recuerdo quedarme mirándote con la excusa de que era para tener ideasPero no lo era… era simplemente por que esos ojos me hacen sentir muchas cosas,Al observarte sentía que me estaba perdiendo en ellos,En un mundo mágico que no precisamente tiene duendes, magos y hadasEra algo distinto...

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Un niño de Morelia

El niño de Morelia del que hablo, cumplió el septiembre pasado 81 años, él es uno de los niños que el pueblo de España exilió durante la Guerra Civil Española en 1937 y es para mi uno de los privilegios más grandes de los que me precio haber tenido, sobre todo porque se trata de mi suegro.Se les llama niños de Morelia porque cuando fueron recibidos en México por el General Lázaro Cárdenas que era...

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Justicia por mano propia

La idea de la venganza me da vueltas y crece como una masa que leuda noche y día, dormido cuando la sueño y despierto cuando camino con la intención de hallar al culpable de mi desdicha, llevando conmigo no más que ese olor, inolvidable, de un mugroso aroma salpicado con perfume barato de ese sujeto aborrecible que me encañonó por la espalda, frente a mi casa, para robarme las pertenencias, diciéndome al oído con voz ronca...

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El tiempo en que no te tuve (VIII)

Miles de gracias como abrazos. Agradezco a todos profundamente por los mensajes de apoyo, de ánimo, de sinceridad. No mencionaré a ninguno por separado, gozo intensamente con su propio anonimato; las palabras han sido estrellas intermitentes en la oscuridad que a veces me avanza, aún contra mi voluntad. Jamás pensé en hacer algo serio con mis letras, pero después de sus estupendas palabras (sin afán de sabio o erudito) pensaré en...

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Gracias

   Cuantas historias ha contado mi padre, ya a sus 84 años, siempre nos cuenta las mismas cosas  y nosotros le prestamos atención como si no las supiéramos. Muchas veces lo he escuchado hablar de su madre, aquella infeliz mujer que se casó enamorada e ilusionada, sin saber el triste futuro que le esperaba, una vida de esposa traicionada, que solo fue utilizada para parir un hijo cada año, muchos de los cuales vio morir por falta de...

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