Mi pena tuya

No llores, abogada. ¿Sientes acaso el estigma general de quienes nos miran agolpados en el estrado? Si es por pesar o impotencia, no sé. En todo caso ese duelo interior me pertenece, no pretendas apropiártelo, yo lo recibo con lasitud al margen de tus vehementes alegatos en mi favor, que pondero, y del hecho más inesperado todavía de la fianza denegada. Sólo a mí me concierne, sólo a mí me obliga y me confina. Si hay un error en esta causa, a nadie le importa: la inocencia y la culpa adquieren la misma sombra bajo la mazmorra. Pero a ti de algún modo te lastima, te deshace como suave mermelada, tan dulce! A cuenta de ninguna gratitud, ni aún de mi...

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Perfecta

Se me congelaba la mirada cada vez que la veía, era como una eterna caricia dormida en el más recóndito lugar de mi alma, tan distante, tan presente, tan mía y tan lejana. Detuve sus pasos en medio de la nada, congelé su figura entre mis ojos y guarde su fotografía en la retina de mi mirada. Lo hice en el momento preciso, en el ademán perfecto, en el instante sublime de que se sus ojos me encontraban. Su mirada pasó a...

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Ríete de la vida...

Ríete de la vida, si, todo el mundo lo ha dicho alguna vez, ¿pero por qué no lo intentas de verdad? Silencio y más silencio, caras pensativas ante una decisión a punto de explotar de un momento a otro. Miedo y más miedo, pero alegría, mucha alegría porque sabía que mi camino empezaba en el mismo momento en el que yo tomase aquella decisión. Ya no importaba lo que los demás dijesen, era mi decisión, solo...

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Título sin categoría

Oh no, corrí tan rápido como pude, mi conciencia venía tan rápida y furiosamente a apuñalarme para que me intentara dar cuenta que de nuevo estaba mal. No fue aquel mensaje mal escrito que te mandé en la noche antes de dormir, o el tocar el timbre de tu casa y correr dejando mi corazón en tu puerta. Vi el perturbante escote de la muerte y me recordó tus ojos tristes y llenos de lágrimas por saber que ninguno de los dos no...

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Laberinto

(El presente escrito puede dar la impresión de vulgar por algunas palabras altisonantes, pero el planteamiento debe ser así a modo de no perder la esencia del personaje) Aumm, aun es de noche ¿Desde cuando? No recuerdo lo que sueño, y nunca soñé lo que alcanzo a recordar. Si, es de noche, pero no oigo a los grillos ni a los alacranes, es un silencio raro. ¿Cuánto tiempo llevare aquí? ¡Chingar! No sé...

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Como no

Pues igualmente me gustaría empezar a decir estoy aquí de nuevo, o no sé, cosas así. Pero le reloj avanza como siempre, veo las sillas y siento que alguien ya estuvo sentado ahí, a pesar de que ya no hay nadie. Escucho el grito seco del atardecer, me voy a acostar, mis rodillas están frías y secas, y pienso que mañana será un día mejor. Despertar con el grito de la vida a las dos de la mañana. Me levanto...

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La imperdonable fugacidad de la belleza

Su condición de transitoria es irreversible y por eso, de tan valorada, será luego menospreciada cuando muy pronto repliegue y decline. La belleza es de una efímera vigencia, poderosa mientras refulge con su esplendor, pero víctima, al fin, del verdugo despiadado del tiempo. Con un futuro previsible de ocasos y nostalgias la importancia de su pasado será nula una vez olvidada su extinguida lozanía, símbolo del placer siempre perecedero. La...

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Desamorado de oficio

Con cierta arrogancia de la conciencia mi razón se distanció de los sentimientos y resolví matar a un amor al que presté demasiada atención. Sepultarlo a tiempo impidió que se consagre único y persistente. No es mi estilo como habitual acopiador de conquistas al por mayor. Aún así, percibí el sabor amargo de su pérdida luego de considerar, a mi amante circunstancial, una propiedad privada, aunque impedida de...

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De mi fe...

Solo he andado en este valle de injusticias, de lamentos, de sueños rotos, de aparentes metas logradas, de fracasos y desilusiones. Solitario y pensativo en una jungla de tristeza en la que, de vez en cuando, ha salido a relucir alguna que otra sonrisa. ¿Solo? En este mar de posibilidades invisibles, tan lejanamente cerca y tan imposiblemente fáciles de lograr. Con el llanto derivado de la impotencia, por no poder hacer esas cosas que se “hubieran&rdquo...

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