CABECILLA, LIDER, CELEBRIDAD

“El que ha sido no deja de ser…” es una frase de la sabiduría popular que describe a la perfección al cabecilla de las protestas el domingo anterior en  Bogotá en contra de las estúpidas corridas de toros y que terminaron en un descomunal atropello que dejó varios heridos graves y destrozos por toda parte.  Pues este personaje está acostumbrado a imponer sus criterios y opiniones a punta de tiro de fusil otrora desde el monte y a punta de megáfono, ahora desde las altas posiciones del estado y en medio de la sociedad, azuzando pendejos  para que den rienda suelta a su resentimiento social muy familiar para él y que le ratifica que, efectivamente, “todo tiempo pasado fue mejor”.

“Vaca ladrona no olvida el portillo…” es una verdad popular que este pseudo-socialista representa a la perfección porque él no ha podido olvidar sus viejas prácticas para doblegar a los más débiles y por ende no ha podido asimilar que una de las normas de la democracia es el respeto por la opinión o criterio ajenos, independientemente de que se comparta o no.    Decir “taurinos” o “anti-taurinos”  está resultando ser  personas contra personas; unas personas ultrajan a otras personas en soberbia defensa de un animal.  Si este es el líder del movimiento progresista, pues sencillamente nos jodimos.  Toda la vida nuestro país revolcado por turbas y asonadas por cualquier interés particular y así seguimos…  Antes hostigados por guerrillos desde el monte y a punta de plomo y ahora instigados por los mismos personajes pero desde otra posición social imponiéndonos su misma política utilizando un altoparlante como arma.  Bueno para algunos ha de ser un gran avance…

 

“Árbol que nace torcido jamás su tronco endereza” es una  frase de la sabiduría común que resume a cabalidad la personalidad de la citada celebridad.  Este progresista se paseó por el pabellón de un hospital en donde estaban unas señoras que se preparaban para hacerse una mamografía.    Obviamente, no le importó incomodar a las damas porque en ese momento él era el gamonal de la capital; el reyezuelo del distrito pisoteando el pudor de las humildes señoras que lo tuvieron que soportar calladitas…  Pero, es hora ya de acostumbrarse, al parecer ese es el estilo del progreso social del que nos vanagloriamos.  Como nunca ha respetado la opinión del contrario jamás será tolerante…  como la mayor parte de su vida la ha pasado al margen de la ley, no puede aceptar esta, la ley,…

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