¡¿Cómo lo has hecho?!

¡¿Cómo lo has hecho?!

Desconozco las razones por las que mi comportamiento es ahora extraño, como sentimientos encontrados, en un devenir de caos por tu culpa, es mi imaginación tu nuevo hogar, y ya no sales de allí, de mi mente, de mis vacíos, en mis momentos de silencio irrumpe el armónico sonido de tu risa, tus labios rojos que me corrompen, me hacen enfrentar a estas cuatro paredes y odiarme a mí mismo, por no besarte cuando lo requiero, por mi maldito orgullo absurdo, penetra mi cuerpo, como tu aroma desviste mi alma y me hace entrar en un frenesí de sensaciones exasperantes, incontrolables como tus ojos oscuros impenetrables y que, sin advertir, en ocasiones me revelan más de lo que podría esperar, y es así, como me he enamorado de ti, y es inevitable, no amar cada instante de ensueño entre tu cabello y piel, la fricción de tu cintura de infarto y mis brazos exhaustos, cuando te muerdo, cuando tú me muerdes, un éxtasis me devora, me inquieta y no quiero que la distancia supere más que mis labios acariciándote, incandescentes, recorriendo cada paisaje animado entre tu mirada y la mía, la utopía contagiada que describe mi mano poeta, por un amor que me hace temblar.      Me estremece.

W. Bénjamin C. Castillo Páez

 

 

 

31/03/2017

Comentar