¿Cuál es la herencia del hombre?

¿Cuál es la herencia del hombre?

Al hombre le fue adelantada su herencia a como le fue adelantada al hijo pródigo, pero Dios espera que nosotros rechacemos esta herencia adelantada, y renunciemos a ella, dejando todo lo heredado siempre bajo la administración de nuestro Padre, así, esta herencia se verá multiplicada en gran manera, y será para la eternidad, porque esta herencia adelantada es una pequeñez, y Él ha dicho “Porque los que menospreciaron el día de las pequeñeces se alegrarán” Él nos dio esta herencia a fin de que nosotros tengamos la valentía de menospreciarla, a fin de esperar el día de las grandezas, Él nos dio esto poco esperando que nosotros le digamos: “Padre he aquí está esto que me diste, mi vida, yo la menosprecio, porque quiero una mejor que ésta, he aquí yo te la doy para que tú la administres, para que mis intereses no sean los míos sino los tuyos, para que tú la tomes como ofrenda, para que tú la tomes y la añadas a tus bienes, a fin de gozarme juntamente contigo en el día de las grandezas”, porque ¿No quiere Él convertirnos en imagen y semejanza suya? Démonos ,pues, en sacrificio, así como Él se dio en sacrificio por nosotros, tan imagen y tan semejanza suya quiere que seamos que nos llamó amigos, y nos llamó hermanos, y tan imagen y semejanza suya quiere que lleguemos a ser, que nos ha llamado “dioses” porque no en vano está escrito “Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga” (Salmo 82:1) ¿A quienes crees que se refiere cuando dice “Dios está en la reunión de los dioses” ¿No es a sus santos a los que se refiere cuando dice “dioses”? Mira, pues, que también en el mismo salmo dice “Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo; Pero como hombres moriréis, Y como cualquiera de los príncipes caeréis” (Salmo 82:6,7) ¿Quiéres tú alcanzar la imagen y la semejanza del Altísimo? Obedece a Él y sométete a la santidad, busca sus intereses y no los tuyos, los que le obedecemos buscamos ser adoptados como hijos, y ¿No dice la palabra que el que es nacido de la carne, carne es, y el que es nacido del Espíritu, Espíritu es? Y ¿No dice la palabra también que Dios es Espíritu? Entonces si somos hijos del Espíritu ¿No somos Espíritu También? Nosotros buscamos la unidad con el hijo, porque el hijo es uno con el Padre, y la misma unidad que el Padre ofreció al hijo, esta misma unidad el hijo la ofreció al hombre, no te extrañes entonces de que Dios nos haya llamado dioses, porque ¿A caso los hijos del hombre son otra cosa que no sea hombre? El hijo del hombre es hombre, mas entonces ¿Qué es el hijo de Dios? ¿No ha de ser dios también? Por eso nuestra autoridad es grande en la tierra, y debemos quitar de nuestras mentes amañadas a las enseñanzas comunes, que lo que te he dicho es blasfemia, y empecemos a creer, que si Dios nos ha llamado a ser hijos suyos mediante su hijo, es porque nos vestirá también de su linaje de poder y autoridad, no es en vano entonces que seremos hechos a imagen y semejanza suya, por eso aquella pregunta del salmista cuando dice ¿Qué es el hombre para que de él de acuerdes?, porque en verdad a como dice el Salmo “Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra”, y también es cierto cuando nos dijo “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte” porque tomó Dios al hombre, que es polvo, para moldearlo y edificarlo a su voluntad, y su voluntad es hacer al hombre según su imagen y su semejanza, y lo hizo menor que los Ángeles, y menor en gloria que ellos, y menor en sabiduría que ellos, y menor en poder, y menor en todo, pero ¿A cuál de ellos a como está escrito dijo “Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy”? Mas a nosotros siendo lo que somos, nos da la oportunidad de ser engendrados mediante Cristo, y por eso Él dice “Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios” Por eso, es necesario dar la honra a Dios, para poder ser llamado “Hijo de Dios” y la honra de Dios no es palmear alabanzas y gritar vivas a Dios, sino que la honra a Dios es hacer su voluntad, y buscar su conocimiento, porque ¿Qué es lo que separa a Dios de los hombres? Créeme que no es la distancia, sino, la falta del conocimiento, y el conocimiento no llega si no hay santidad, y la santidad no es, si no hay obediencia; Tanto así que somos hijos suyos, que también dice a los hombres “¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?” De modo que ha dado la autoridad al hombre de un día juzgar incluso a los Ángeles, así que ¿No ha tomado a lo débil para avergonzar a los fuertes?

Comentar