El fin (parte 1)

Estaba en mi trabajo como todos los días de esta crisis ya la desocupación llega a los doce por ciento y yo sin vender nada casi todos mis clientes están cesantes pero sigo presente en mi lugar de trabajo, en mi botillería siento de repente un gran zumbido como un gran choque pero en seco salgo a mirar a la calle y nada todo bien pero la gente que esta esperando micro mira para todos lados, y los autos de repente guardan silencio sin tocar sus ruidosa bocinas, la gente que estaba caminando se detiene con cara extraña, en el aire lleno de smog le sale un nuevo sabor algo raro a polvo a humedad algo salado invade mi mente recordando la playa luego intento buscar una noticia en la tele y de repente encontré lo que nunca pensé.

Las comunicaciones se hacían nata en la tele cada una nombraba cosas que no se podían comprender llenas de caos y de gente que corría hacía cualquier lugar luego un vacío y nuevamente imágenes atroces de devastación, si devastación las playas estaban siendo inundadas por las olas y no dejaban de parar cada vez inundaban más y más y en los cielos unas luces de colores se mantenían paralizadas, la gente corría y era tragada por la sal convertida en marea, piden que se alejen de las costas que suban a lo más alto y empieza la carrera loca de dejar todo bien trancado cortando la luz y tratando de llevar algo de valor, mucha gente se quedaba horas y horas tratando de llevar todo lo que podían, otros en tanto se quedaban mirando como enfrentando en ese momento la muerte sin nada que decir, cuanta gente se arrodillaban rezando pidiendo que los llevaran lejos, pude ver en la carrera y desesperación de llevar todo lo necesario autos lujosos llenos con carros acoplados al parecer ellos fueron notificados antes que ha nosotros pero a esa hora no era doliente, me imagine a mis hijos a mi madre y mis hermanos también a mis amigos pero intente llamarlos por celular nadie responde y te das cuenta que estas sólo en esta carrera por que no estabas con ellos quizás ya se fueron o quizás te necesitan pero si no puedo salvarme a mi no podré ayudarlos a ellos y emprendí mi carrera con una maleta a la cuesta ya me tapaba media cintura el agua, intentaba ayudar a la gente que se quedaba atrás pero era como dialogar con un sordo, recuerdo que subí y subí como mucha gente y mucha gente quedaban atrás cuando alzaba mi mirada ya estaban asta el cogote con el agua, un agua turbia llena de remolinos yendo y viniendo para todos lados, caía agua del cielo pero era agua salada y esa gente gritaba sin encontrar donde agarrarse.

Intente mirar al cielo con mi cara mojada salada y vi nuevamente a esas luces estáticas como queriendo decir “se los dije” y pensé a mí no me lo dijo.

Ya tarde y transcurrida la noche me despierto sobresaltado sobre una gran colina, se escuchaba de fondo los gritos y lamentos, como las voces del infierno.

No me preguntes cómo llegue pero mi valija ya no estaba, mire alrededor y mucha gente, extraños se encontraban conmigo, gente lloraba otras se resignaban y muchas rezaban al mirar atrás vi un mar que se comió todo rastro de civilización y al mira hacia delante vi la desigualdad del hombre con el que tiene plata, es en realidad lo que se ve todos los días pero hoy fue muy revelante, es como ver otra civilización, la civilización que va a perdurar, los elegidos pero no por Dios por el poder el dinero.

Comentar