Emergencia...

Me pregunto a menudo cual es la realidad… nunca llego a encontrar una respuesta convincente. Trato de creer en alguna para poder sostener cada paso que doy.

Recuerdo las cosas que amé de mi última pareja, hoy odio todo eso.

Odio haber mirado su rostro mientras dormía, haber acariciado su pelo, haber secado sus lágrimas más de una vez, haber regalado a ese hombre tanto poder. Odio el día en que lo conocí, cuando escuché por primera vez su voz, cuando me besó por largo rato, la primer entrega, el nacimiento de mi enamoramiento, odio haber aceptado sus lados oscuros,  haber amado nuestras diferencias, que haya sido el hombre con el que más sentí placer, odio el comienzo y odio el final…

Al mes de la separación fui penetrada por otra persona, sin embargo, no quise entregarme, fue mayor la necesidad de no sentir. Por eso no llegué al placer. En ese momento, y luego, también lo odié.

Busco salidas de emergencias, cada vez que suena la alarma con su nombre, lo doloroso es que ninguna de ellas me salva del peligro de seguir amándolo…

Esto lo escribí en un momento de dolor,
como los que todos pasamos cuando
sentimos la desilusión o el
desamor del ser amado...

Gracias y saludos a todos...

 

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