En la noche

En la noche al despertar con la respiración agitada, la sed me lleva a levantarme; son las tres de la mañana, el despertador sonaría normalmente dentro de dos horas. Entre la habitación y la cocina hay un gran trecho sombrío – no deseo prender las luces - , por donde tantas veces he cruzado en anteriores ocasiones, empero, hoy se ve distinto.

(Apago las luces, está afuera, lo sé. He tirado la puerta y descolgué las ventanas, así evitare su entrada)

-          ¿Te vas en micro o en metro?

-          En metro.

Pongo una mano en la pared mientras camino por el pasillo – algo me inquieta - ; extrañas formas crea la imaginación al grado de esperar que en verdad aparezcan. Se oye un golpe en la ventana.

(Una habitación silenciosa sin día, sin noche. Puede ser que todo empezó aquí, aunque no recuerdo haber estado en este lugar anteriormente)

-          ¿A qué dirección vas?

-          Pantitlán.

Dudo en ir a ver la razón del extraño golpeteo, respiro y dirijo mis adormilados pasos hacia los cristales que ahora se quejan. Sujeto la cortina y la abro lentamente- antes estuve en esta misma situación -; al descorrerla por completo cierro los ojos, no deseo ver.

(Sumido en estas cavilaciones, recuerdo, una ventana y una puerta faltan por ser derribadas; corro tratando de llegar a tiempo, verlas caer en pedazos es todo lo que deseo)

-          Ha sido un día extraño.

-          En verdad lo creo.

Un miedo atroz invade mi cuerpo, una gélida sensación nubla mis pensamientos; descubro…

…la oscuridad.

-          La luz del día.

-          Hoy en verdad esta soleado.

(En la carrera precipitada me topo de enfrente con la ventana y se parte, termino en el exterior; un campo, una oscuridad)

-          Bajo en Velódromo.

-          Bajo en Chabacano.

Despierto tumbado en esa habitación de cuatro paredes con ventanas falsas pintadas por una mano bromista y puertas que jamás se abrirán…

(Cuando abro los ojos estoy en medio de un pasillo entre la habitación y la cocina)

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