Esperanza | cuento increíble

 

 

Cuando más busco es difícil que encuentre, se decía un hombre cansando de buscar trabajo, su vida había estado desmejorada hacia un tiempo, por esas razones del destino había perdido su trabajo de más veinte años y había tenido que escoger entre  un trabajo menos remunerado o insistir en su puesto. Nada de eso había pasado. Ya casi no quería regresar a su casa, porque los ojos cargados de reproche de su esposa eran una daga que se clavaba tan profunda en su corazón que por más que el intentase, era algo que no quería vivir. 

Caminado por la calle se le ocurrió que podría oponerse a vender algo, nunca había sido muy bueno para las relaciones humanas, ni mucho menos para romper con la timidez pero como al necesidad tiene cara de hereje, necesitaba hacer algo porque sino sus días eran interminables y desea llegar tarde a su casa, tan tarde que su familia ya estuviese durmiendo, para que él pudiera dormir sin responder a ninguna de las preguntas. 

Fue hasta el almacén y pensó en vender algún artículo de despensa, claro está, que estos no se ponen vencen, pero después desistió de ello, quizás podría vender bebidas, necesitaría una conservadora pero podría conseguirla. Después de negociar el precio con el comerciante, salió con un margen bastante amplio para comenzar, consiguió una caja grande y salió en busca del sustento diario. 

Camino las plazas y las salida de los estadios, vendiendo, al principio como toda actividad, no le resultó muy cómodo. Pero a medida que vendía se soltaba más, últimamente los días tenían una forma de hacernos sentir el calor de manera incipiente, así que todo el mundo andaba ciaon sed. 

Nuestro amigo siguió vendiendo por un largo tiempo ya no tenía miedo al rechazo ni a volver a su casa a la hora que quisiera. 

Fue así vendiendo como lo vio, un cartel que decía con unas letras grandes, se necesita sereno. 

Al verlo se sintió encantado, entro y pidió ver al encargado, este lo recibido y noto la caja de bebidas que dejaba en el suelo, le contó que hacía unos meses había perdido su trabajo y que ante la falta de una oportunidad había decidió vender por la calle. 

El encargado al escuchar la historia, sintió que era su hombre indicado, le dio el puesto, y le dijo que comenzara cuando él quisiera. 

Ahora nuestro amigo trabaja hasta la madrugada en una empresa de renombre, llega a su casa y después de dormir seis horas, que son más que suficientes, piensa el. 

Sale con su caja de bebidas a vender por la calle, no lo hace por el dinero, no lo hace porque necesita, ni siquiera lo hace porque su esposa le reprocha, lo hace porque de las 24 horas del día, es el momento el que se siente más feliz, paseando por las calles, y ver corriendo a un niño con un billete en busca de un refresco. 

Nuestro amigo es felicidad a cada paso... 

Llena tus sueños de esperanzas nuevas, no dejes que las circunstancias te derroten, busca dentro de ti una manera de salir adelante, porque somos más valiosos de lo que pensamos. 

No dejes de buscar porque allí está la verdadera vida... 

 

 

Andres lacrosse. 

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