¿Hacía dónde debo ir?

He encontrado un camino diferente, donde tal vez persigo lo que una vez encontré. No sé si en dos días persista nuevamente y vuelva hacía mí. O no lo vuelva a ver.

 

He podido sentir el calor de las personas ¡Es lindo! Sin embargo, hay prejuicios bajo la almohada que no nos dejan dormir. Porque no puedo escoger dormir; al menos no ahora. 

 

Hoy bajo un aplauso estaba un sujeto con dos banderas en su corazón. Quizás jamás había escuchado en ese pasillo lo que un hombre con el corazón abierto podría difundir. Me tocó realmente con su palabra, no quería  preguntar nada. ¿Quién se atreve a cuestionar al intelecto?

 

 Pues quizás fue la duda que albergaba en mi lo que me hizo parar mis miedos y hablar con la mirada. Le dije:  ¿Cuál es el por qué de lo que haces? Con una sonrisa dijo: Quizás nunca se me hizo un poco tarde para preguntar demasiado a los demás . 

 

 

Quizás  en las mañanas decidí escoger los sueños, contarlos uno a uno y el otro día contarlos de dos en dos. Quizás porque vi que estaba. Porque todo no está bien y sin embargo me tomo un café con leche, me siento y doy gracias por  decidir venir y hablar conmigo mismo y sí, nunca dejar de contagiar  la magia de mi continente, quizás tú decides venir y estar contigo. Mira fue esto... Dos gestos con la mano empuñada tocó su pecho del lado izquierdo. Fue esto, el gesto donde comprendí hacia dónde debía ir. 

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