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La Expiación

 

Entender, asimilar y aplicar la filosofía de la expiación es fundamental en cualquier esfuerzo que se haga para la sanación personal.  La expiación es la base de todo milagro; la raíz de todo milagro es la expiación.  La expiación es el cimiento para realizar los sueños y sostener los logros alcanzados.  Hacer de cada encuentro una relación santa de enseñanza – aprendizaje es el primer paso y la mejor ocasión para integrar la infinita sabiduría de la expiación.

La expiación es la piedra angular de cualquier proceso de sanación, simplemente porque el perdón es la esencia y la fuente de la salvación.  La expiación es sencillamente deshacer el error porque la expiación no admite juicio condenatorio ya que este, el juicio condenatorio,  niega la inocencia del hijo de Dios y con ello niega también, la existencia del Padre. 

Ninguna persona puede estar excluida de la expiación; ningún hecho puede estar por fuera de la expiación.  Nadie ni nada puede ser prescindido de la expiación porque la expiación es perdón total, integral…  la expiación es perdón sin condicionamientos ni requisitos.  La expiación no se deja fraccionar porque ella es indivisible.  La expiación no permite ser categorizada porque es única.  La expiación no sucede en el prójimo, la expiación se da en MÍ, porque es en MÍ donde se percibe el error que se pretende eliminar.   Tan solo así puedo ver que todo es correcto y perfecto, ya me puedo reír del pecado.   El pecado no existe, es irreal, es una  perversa ilusión. 

No hay niveles para la expiación porque esta debe ser la base y la cúspide del desarrollo del Ser Humano.  Su único medio es el perdón, su única posibilidad es anular el error y su único objetivo es la salvación del hijo de Dios.  La razón de ser de la expiación es la salvación del hijo de Dios para lo cual solo tiene que eliminar de la mente la ilusión del error,   prescindir de la mente la falsa idea del pecado.

 

Cuando la expiación ha tenido lugar ya no existen intereses separados porque ya se pueden ver los intereses propios como los intereses de los demás, porque el error es lo que genera crítica y separación, entonces una vez eliminado el error por medio de la expiación se asimila el concepto de unidad; cuando se ha integrado la verdad de la unidad desaparece el juicio condenatorio.  El concepto moderno de “mentalidad abierta”  está directamente relacionado con el perdón porque es aceptar que el hijo de Dios es perfecto de Principio a Fin… y esa es la garantía para su salvación, entonces todo juicio nuestro es inútil.

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