Nuestra infantil necesidad.

Yo sentí la distancia y no te seguí...

 

Alrededor de tus ojos. Alrededor de tus ojos dolía. Dolía saber que  no fue suficiente. Y aunque nada lo fue. En ocasiones sentí acercarme al resultado de mis emociones. En ocasiones me mirabas. ¡Me mirabas! Tus ojos se envolvían en mí, buscaban  la manera de acercarme al infinito. Estábamos allí. Estábamos. Pero...  ¿Qué pasó? ¿QUÉ?

Porque yo no lo entiendo. Y siento que quiero hacerlo. Pero inútilmente no entiendo. Envuelta en esta ignorancia sé que el dolor es consciente al tacto con el que ¡MALDITA SEA!  Te necesito.

 

( Hablando en el espejo con mi "yo niña"  )

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