Productividad a pesar de todo

 

 

Me descubro que hace días que no escribo y que no es por falta de tiempo sino más bien por mi falta de perseverancia y pienso ¿Cómo puedo llegar a ser más perseverante ? 

La respuesta es sencilla pero difícil de responder, casi todos los que conozco siempre mirándolos desde un punto de vista objetivo, pienso que son personas geniales pero muy pocas veces los veo, perseverando hasta el final en alguna meta, más bien se van adaptando a lo que la vida nos ofrece. 

Es como si nuestras vidas estarían gobernadas por el destino y que este juega un papel tan preponderante que no podemos hacer nada para cambiarlo. 

Me parece que si tenemos una mente tan poderosa que puede viajar en milésimas de segundo, puedo manejar todo un aparato de ingeniería perfecta, es también la mente que puede guiarnos a donde quisiéramos ir en vez de llevarnos de aquí y allá como un barco en medio de la tempestad. 

Consideró importante decirte que, por más que los días se atropellen con mis pensamientos soy consciente que estoy en esta búsqueda, en el conocimiento supremo de entre la mente humana y hacer que funcione a nuestros favor. Y una vez descubierto contarle al mundo cómo pueden cambiar y producir resultados significativos. 

Hay una realidad no todos queremos las mismas cosas. Gracias a Dios. Somos seres humanos diferentes y únicos, capaz de ser amados y dar amor en abundancia, a veces es más fácil brindarnos que recibir ayuda, porque nos pasa que nuestra mente funciona para algunas cosas pero no para otras, como si fuera que estamos vibrando en esa sintonía. 

Siento que debo escribir sobre la manera de que nuestro cerebro tiene de interpretar nuestro mundo y cómo podemos hacer para que funcione ayudándonos en vez de en nuestra contra. 

Imagínese en un mundo que una de nuestras manos no nos obedeciera, como si le diéramos una orden y ella con voluntad propia nos pegara en la frente. ¿Piénselo un segundo? Sería mortal, todo el tiempo con tremendos golpes en la frente y quizás cada vez más fuerte, iríamos inmediatamente al médico con el fin de hacer algo para terminar esa aflicción. Ahora pensemos por un segundo que nuestro cerebro actúa de esa forma, todo el tiempo está golpeando nuestro manera de relacionarnos y no podemos hacer nada si no tenemos el conociendo necesario para entenderlo. 

Sabemos que por más que a veces intentamos, no avanzamos, parece que una fuerza nos impide lograrlo. 

Es porque nuestra comunicación está siendo mal interpretada, en algunos estudios que he leído, siempre encuentro que nuestra mente actúa como una persona ciega, sorda y muda, y que ella incapaz de analizar lo que hay en nuestro presente nos trata de dar más de lo que le pedimos, pero muchas veces nuestras peticiones son tan contradictorias que no sabemos cómo actuar.

 

Continuará.

Andres lacrosse

 

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