Saira

Nunca creí en el destino.

Mas bien pensé que había un final para cada camino, el cual se recorría de formas diferentes, escogiendo donde detenerse, y cuando continuar.

Pero el día en que te vi, ya no tuve más creencias, simplemente entendí que cada ser es un universo, que puede ser hermoso, muy hermoso.

Gracias.

 

Comentar