Segregación en el ADN

El ADN, que almacena información sobre cada característica de un ser viviente, es una molécula supremamente sensible, factores como la radiación electromagnética de alguna amplitud de inda específica, puede hacer que las cadenas se rompan, y al recomponerse, lo hagan en un orden distinto al original, generando mutaciones. Las fuentes naturales de radiación ultravioleta y similares, que son a las que se hizo referencia anteriormente, son el sol, y un par de fuentes que naturalmente, son tan escasas que es un desperdicio molestarse en mencionarlas. Teniendo en cuenta al sol como única fuente, casi se podría decir que la radiación ultravioleta que recibimos es nula, ya que el campo electromagnético terrestre (CEM), y otras capas gaseosas, se encargan de desviar, absorber, y convertir estos rayos, en una oscilación de partículas inofensiva, sin embargo, los humanos se han encargado de deteriorar estas barreras, de crear otras fuentes de rayos UV y distribuirlas por el mundo, en las últimas décadas se ha notado el efecto obviamente inesperado, aunque supremamente evidente de estas conductas: las cirugías de reconstrucción de neonatos se han convertido en el pan diario de los hospitales, las mujeres dan a luz a seres que ni siquiera podrían considerarse humanos, a veces es incluso imposible definirlos dentro de un género, algunos carecen de extremidades, otros poseen de más, algunos han nacido con órganos a los que les ha sido necesario buscarles un nuevo nombre, porque no existían, el que estos seres sean sostenibles, que puedan igualmente vivir durante décadas y convivir con, ya no podría decirse humanos, ahora para referirse a la población es necesario usar un término más general: homos, es un fenómeno del que no se ha podido definir su conveniencia, lo único que se sabe es que se han cambiado completamente las reglas de juego, porque para colmo, estos seres son fértiles, y aunque uno de estos pseudo-homos hubiera estado completamente aislado de la radiación mientras se gestaba, si alguno de sus progenitores era de estos “mutantes”, está condenado a serlo. Los mutantes de nuestra sociedad  ocupan el lugar que anteriormente llevaban las personas con preferencias sexuales no convencionales o aquellos con concentraciones altas de melanina en la piel, son minoría, o eso solían ser, están expandiéndose rápidamente, y están siguiendo los mismos pasos que estos grupos históricamente discriminados siguieron, solo que a una velocidad exponencialmente mayor, de hecho ya se asentaron, y lo único que queda como vestigio es el odio y la intolerancia de unos cuantos, distribuidos uniformemente entre aquellos a quienes odian.

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