TRISTE NAVIDAD

Se acercan las fiestas y empiezan los preparativos, 

los regalos, la decoración, y el menú de la cena, el lugar donde nos reuniremos... Y cuando esperamos aparece la pregunta inevitable ¿Cuantos somos para el 24?,¿y el 31?.

De hay en la respuesta, aparecen, implícitamente, las" sillas vacías",las personas que no están, la persona que está lejos, la que la vida llevó por otro camino, la que eligio no estar, la que se enemisto, la que se llevó la muerte. Y aparece la tristeza. 

Si, las sillas vacías duelen, y necesitamos ese abrazo contenedor y prolongado que no va a llegar,extrañamos la sonrisa de esos seres mientras de los ojos nos brotan las lagrimas, y duele, pero así es la realidad, y a la realidad hay que aceptarla. Un suspiro hondo hacia el cielo, mientras bajamos cabeza y de un giro vemos las sillas ocupadas. 

Son las personas que nos aman de verdad, y sonríe joder, porque así es una parte de esta vida, perdidas y ganancias.

Así voy a brindar el 24 y el 31,con lágrimas contenidas por las sillas vacías, y sonríendo desde el alma por las sillas ocupadas.

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